La Mesa de Trabajo por La Línea exige una “solución urgente” para San Bernardo y La Atunara

La plataforma lamenta que ambos barrios sufran una "máxima degradación" tras el cierre del asilo de Diputación y del antiguo Hospital, y que en 3 años las administraciones "no han avanzado nada"

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Antiguo hospital de La Línea, actualmente vacío y sin uso

La Mesa de Trabajo por La Línea, que reúne a agentes políticos y sociales del municipio, ha reclamado hoy en un comunicado “una solución urgente y de consenso” para los barrios de San Bernardo y La Atunara.

Según advierten en el escrito, en el que se pide la cooperación de todas las instituciones implicadas, “el cierre, primero, de la residencia de mayores de Diputación, y hace dos años, del complejo hospitalario, han dejado a los barrios de San Bernardo y La Atunara en una situación de máxima degradación”.

Tal y como recuerda la Mesa, en marzo de 2017 cerraba, bajo un fuerte rechazo social, la residencia de mayores de Diputación. Posteriormente, en el verano de 2018, se trasladaban al actual edificio las últimas dependencias sanitarias del nuevo Hospital Comarcal, cerrando así el Hospital de La Línea y el antiguo Hospital Municipal.

“Muchos meses antes de ese cierre anunciado, vecinos y comerciantes de la zona ya protestaban ante la ausencia total de planes para aquellas infraestructuras. También lo hizo la Mesa de Trabajo por La Línea, que en noviembre de 2018, convocó una concentración a las puertas del hospital para reclamar dignidad para los barrios linenses y soluciones para San Bernando y La Atunara”, recuerda el escrito.

La Mesa de Trabajo recupera las declaraciones que realizó entonces el histórico activista vecinal de La Línea Arturo Valle, que denunció que “cuando una ciudad sufre del abandono de las administraciones públicas, en sus barrios es donde primero y de forma más cruda se manifiesta”.

Valle también expresó entonces con estas palabras la demanda ciudadana: “Que busquen alternativas para que estos inmuebles, hospital, residencia de mayores y antiguo hospital municipal, que se han quedado vacíos y cerrados, puedan tener nuevos usos que den nueva vida a la ciudad en general y que frenen el empeoramiento y la depresión que ya están sufriendo estos barrios por su causa”.

La “gravedad e importancia” de esta demanda ciudadana motivaron su inclusión dentro del nuevo documento que reclama la singularidad para La Línea, que consensuaron los grupos municipales de entonces y la Mesa de Trabajo. Así, a finales de 2017, tras varias reuniones de debate y negociación, todas las fuerzas políticas locales, se comprometieron en dicho Plan Estratégico de la ciudad a “un plan de intervención” en la zona que pusiera en valor aquellos edificios y evitase “una degradación de dicha barriada”.

Edificios “abandonados” con varios posibles usos públicos

La medida, recogida en el apartado “Plan de Conservación y Rehabilitación de Edificios y Equipamientos Públicos” del documento, proponía entre otras cosas las siguientes: “La reubicación de todas las dependencias del Ayuntamiento, la implantación de una universidad, el traslado del Conservatorio Profesional de Música Muñoz Molleda, la apertura de un albergue juvenil de la Junta de Andalucía o incluso la creación de un nuevo centro sanitario, serían los futuros usos posibles para los edificios citados de cara a una regeneración de la Atunara y San Bernardo”.

Sin embargo, la Mesa lamenta que hoy, casi tres años después, y “a pesar de todos los avisos a priori y las denuncias a posteriori”, nada se ha progresado. “Ni Gobierno Central, ni Junta de Andalucía, ni Diputación provincial ni Ayuntamiento han sido capaces de cooperar para atajar este problema. Un problema que profundiza la depresión que ya sufría la zona como consecuencia de la pérdida de servicios públicos, la reducción de movimiento urbano y la disminución de actividad económica, y que amenaza con arruinar la zona y convertirla en un suburbio”, añade la nota.

La Mesa de Trabajo desea hacer este recordatorio tras conocerse la decisión del gobierno municipal de ofrecer a la Junta de Andalucía un terreno en el barrio de Santiago – Conchal Castillo para construir unos nuevos juzgados. Una medida que, según recuerda, ya cuenta con el rechazo de la FLAVI y de la asociación vecinal.