Unos 70 alumnos de Bolonia siguen sin acudir a clase para protestar por la falta de espacio

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Lugar donde Educación quiere situar los módulos.

Las clases no han empezado para los alumnos del Colegio Público Rural Campiña de Tarifa-El Lentiscal, de Bolonia. Los padres han decidido no llevar a sus hijos al centro por la falta de espacio debido al aumento de la ratio y al estar en desacuerdo con la ubicación de unos módulos prefabricados que, en su opinión, entorpecen la entrada y salida y resta zona de recreo. Piden que sean colocados en una zona trasera del colegio, en un espacio cedido por el Ayuntamiento de Tarifa a Educación.

Sitio donde reivindican los padres que debe ir para no restar zona de recreo.

El Campiña de Tarifa ha visto aumentado el número de matrículas este curso hasta los 70 alumnos en un espacio que los padres y madres consideran insuficiente para respetar las medidas de seguridad por la pandemia del COVID-19. La Consejería de Educación decidió, ante esta situación, colocar dos módulos prefabricados con tres aulas y dos servicios pero el siguiente problema llegó con la ubicación de estos. Luz Viudes, de la asociación de madres y padres del centro, lo explica: “Educación quiere colocar las aulas prefabricadas en la zona delantera, en un patio ajardinado que forma parte del recreo del colegio y está en la entrada y salida al centro. Nosotros pedimos que sea colocado detrás, en un terreno que el Ayuntamiento de Tarifa cedió a Educación en 2004. Eso permite no solo no reducir espacio de recreo (a más de la mitad) sino también crear tres grupos burbujas”.

El AMPA reclama a las distintas administraciones que lleguen a un entendimiento. “Las madres y los padres no vamos a consentir que por falta de algún documento administrativo y el no entendimiento entre las diferentes administraciones no se coloquen estos módulos en el colegio y suponga para los alumnos el hacinamiento en clases o habitáculos de pequeñas dimensiones donde se acumulen diferentes cursos o etapas, ya que no se podrá respetar el distanciamiento social”, expresa en una nota remitida al Ayuntamiento y al director del centro. “Por otra parte, no consentiremos de ninguna forma que los alumnos de este centro puedan ser trasladados a otros del municipio”, añade. El Campiña de Tarifa cuenta con siete aulas para unos setenta alumnos, más de una veintena más con respecto al curso anterior.

Luz Viudes asegura que los padres son los primeros interesados en llevar a sus hijos al colegio. “Hay muchas familias que necesitan llevarlos por conciliación pero es que, además, llevan desde marzo sin asistir al colegio y eso no se puede permitir”, comenta. La próxima semana, si no hay solución, volverán a reunirse los padres para tomar una decisión.

Este diario se ha puesto en contacto con fuentes Educación que contesta: “La situación sigue igual, los alumnos no asisten”.