El Fondo de Barril, ‘premio’ Atila 2020 de Agaden como mala práctica ambiental

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Fondo de Barril.

Agaden-Ecologistas en Acción ha dado a conocer su premios Laurisilva y Atila, distinciones se dan a la persona, entidad, organismo, empresa, asociación u organización que haya destacado durante todo el año por una labor a favor del medio ambiente (Laurisilva) o señalado por una mala actuación con el medio ambiente (Atila). La XXX Edición de estos premios, tras los votos de socios, simpatizantes y público, premia con el Luarisilva al Colectivo ornitológico Tumbabuey, mientras que el antipremio es para el Fondo de Barril de Cepsa.

El Laurisilva 2020, que reconoce la buena práctica medioambiental, es para el Colectivo ornitológico Tumbabuey, una asociación de ámbito nacional, sin ánimo de lucro, que tiene como principal fin la conservación y estudio de las aves y de sus hábitats. Aunque se trata de una entidad joven, este año cumplirá su primera década, sus componentes tienen un largo recorrido en materia de conservación, divulgación y estudio de la avifauna gaditana. Esta asociación, ha centrado sus esfuerzos en la conservación de las aves rapaces más amenazadas de la comarca del Campo de Gibraltar, así como de sus hábitats. Muchos son los proyectos realizados por su gran equipo de voluntarios, equipo de entusiastas naturalistas, ornitólogos y conservacionistas que dedican su tiempo y energías en la resolución de conflictos ambientales relacionados con la conservación de las aves, a través del seguimiento de diversas especies de interés con la realización de censos y anillamientos científicos realizados.

Agaden también realiza una mención espacial a la buena labor ambiental al Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Getares. Departamento de Ciencias Ambientales. En el 2006, comenzó en el centro un proyecto de huerto escolar para fomentar la ecología urbana y la educación ambiental. Actualmente existen 13 proyectos entre los que podemos encontrar: participación en movimientos contra el cambio climático, proyecto Quercus de recogida y siembra de bellotas, creación de charcas para recuperar anfibios, mariposario con las especies diurnas y nocturnas más grande y llamativas del Campo de Gibraltar, criadero de caracoles, hotel de insectos, etcétera.

Por contra el Premio Atila 2020 es para CEPSA-Fondo de Barril. Agaden consideran que “ampliar las instalaciones de la refinería no es compatible con un proceso de transición energética ni de descarbonización de nuestra economía”. “Este proyecto de CEPSA supone la construcción y explotación de una nueva unidad de proceso en la Refinería Gibraltar-San Roque denominada LC-Fining, así como otras unidades de proceso, tanques y servicios auxiliares necesarios. Estas nuevas unidades no suponen un incremento de capacidad de refino del complejo (actualmente 12 millones de toneladas anuales de crudo), tan solo una redistribución de productos, desplazando hacia cortes más ligeros la actual producción de refinería”, declaran los ecologistas en la descripción del premio, donde añaden que “mientras se encontraba el proyecto en periodo de información pública, se han movido a cielo abierto más de 200.000 metros cúbicos de áridos y se han arrancado más de 1.000 acebuches y matorral mediterráneo.

Además, Agaden-Ecologistas en Acción entregan una mención especial a la mala labor ambiental al Ayuntamiento de Tarifa, “por la continuidad de vertidos sin depurar en la playa de Los Lances, los cuales han sido denunciados ante los juzgados de Algeciras y fiscalía de medio ambiente del área de Algeciras desde el 2016”.