domingo, septiembre 25, 2022

La moda VEGANA llega para quedarse

La comida vegana está de moda y parece que ha llegado para quedarse. Platos coloridos, sanos, ecológicos y para nada faltos de sabor que rompen prejuicios cada día. Es mucho más que comer hierbas. El Campo de Gibraltar también se suma a esta tendencia y son varios los establecimientos dedicados exclusivamente a elaborar y servir platos veganos, cada vez con más adeptos. Visitamos La Buganvilla,en Algeciras, la foodtruck Agua Viento, con parada en Los Barrios, y Brío Tarifa para conocer las recetas de una forma diferente de disfrutar de la comida.

LA BUGANVILLA

Muchos llamaban locos a José Manuel Viruel y Giovanni Mura cuando decidieron montar un bar vegano en Algeciras. «Realmente era una locura, pero empezamos a funcionar desde el primer día«, reconocen. La fuerte apuesta gastronómica de La Buganvilla ha enamorado ya a muchos clientes, la mayoría ni siquiera es vegana, gracias a una cocina que, como su pareja propietaria, español e italiano, es muy mediterránea.

A diferencia de lo que es habitual en la comida vegana, La Buganvilla se aleja de la influencia asiática para quedarse en el Mediterráneo, con sabores muy marcados, especiados e influenciados por el norte de África.

Fachada de La Buganilla.

Los platos.

En su nueva ubicación, en la calle Bailén de Algeciras, encontramos una tapa que sabe a callos y parece callos y, efectivamente, son callos, pero hechos con vegetales. Muchos de sus platos tratan de jugar a imitar a los tradicionales, pero cien por cien veganos: la ensaladilla rusa sin huevos ni leche, la zurrapa vegana, con un increíble parecido en sabor y textura; la albóndiga de quinoa con salsa de espárrago, el vegadobo -verdura en adobo-, y hasta unas migas.

También hay otras recetas muy personales, que no tratan de imitar sino de innovar. Ahí encontramos los ñoquis de pan y espinacas, o el premiado timbal a base de patata a lo pobre, crema de pimientos con cúrcuma y comino, chorizo vegano y una veganesa lombarda. Una riquísima fórmula de Giovanni. Además, cuenta con un asequible menú vegano para un almuerzo tan saludable como interesante.

Su historia.

Giovanni, italiano, vino a vivir al sur, a Algeciras. Tanto él como José Manuel, su pareja, tenían otros trabajos, pero «una de las cosas fantásticas” que tenían en la cabeza era montar un establecimiento vegano en Algeciras. Cuando ambos salieron de sus trabajos decidieron lanzarse a la aventura. Desde entonces, la taberna La Buganvilla es un referente en el que, además de la comida, se crea una atmósfera diferente en un local reducido, donde el cariño, esfuerzo y la cercanía son ingredientes elementales.

José Manuel Viruel reconoce que su cocina no es fácil, la mayoría son productos básicos, pero hay que controlar las especias, las hierbas aromáticas, darle «ese toque» hasta alcanzar el sabor como si de alquimia se tratase.

«No solo buscamos satisfacer al vegano, que suele tener un paladar muy refinado, sino atraer a otras personas que no lo son, por eso son platos con mucho sabor, mucha textura y bien presentados”, comenta el copropietario.

¿Por qué la comida vegana persigue imitar el sabor y la textura de la carne? José Manuel explica que, «dentro del mundo vegano, la gran mayoría nocome carne por el sufrimiento animal, no porque no les guste el sabor de la carne». Además, «es una manera de atraer a la gente mostrándole una alternativa, que se puede comer una hamburguesa sin que tenga que sufrir un animal. La gente tiene que venir libre de mente, esto no es una cocinade verdura cocida, o de la que se come cuando estás malo», expresa.

ALGUNOS DE SUS PLATOS TRATAN DE IMITAR A LOS TRADICIONALES PERO CIEN POR CIEN VEGANOS.

AGUA VIENTO

Cada semana, la foodtruck Agua Viento baja de Benharás y uno de sus puntos de parada es Los Barrios, donde Berta Pérez y Philip Gilbert despliegan una original cocina vegana, muy personal y exótica, con reminiscencia de la India, un país muy vinculado personalmente a esta pareja.

Sus propuestas van cambiando adaptándose a las temporadas de los productos, ya que Agua Viento elabora sus platos con materia prima ecológica; una buena croqueta de calabacín sabe mejor en el momento del calabacín. Así diseña una carta de cuatro o cinco tapas y un plato principal contundente «llamativos, distintos, exóticos y con buen sabor, que le guste a la gente».

La gastroneta. Agua Viento.

Los platos.

En la colorida pizarra de Agua Viento, el visitante puede encontrarse con agradables sorpresas para el paladar como el sushi vegano, elaborado con arroz integral, salmón veggie hecho a base de zanahoria ahumada y jackfruit o la fruta yaka, muy usada cuando está aún verde en la cocina vegana para imitar a la carne. Con esta fruta, la más grande del mundo, se realizan también las minihamburguesas, con salsa barbacoa casera que logra un aspecto y un sabor parecido al de la carne mechada. Las wadas, un buñuelo típico del sur de la India que Berta y Philip realizan con lentejas rojas, y los bocaditos de algas rebozadas son otras de las especialidades. Los delicados entrantes, presentados a todo color, con flores y con sabrosas salsas veganas, se completan con burritos y rollitos de tofu, setas, falafel, o con la sopa india a base de lentejas rojas, boniato, calabaza y espinacas. La papita asada rellena de garbanzos masala, o la Papa Latkas, tortitas de patatas ralladas a la plancha, son otras de las inimitables propuestas de esta gastroneta. Los postres y las bebidas -limonada de Vejer y refrescos de El Puerto de Santa María- también son veggies.

Un plato de wadas, un buñuelo típico del sur de la India. Agua Viento.

Su historia.

La furgoneta hace parada en Los Barrios, casi siempre cada dos semanas, que alterna con otras en Marbella y El Puerto de Santa María, donde hayecomercados de donde sacan buena parte de sus productos. De ello van informando en sus activas redes sociales, donde también se han animado a hacer cursos.

Berta Pérez relata que se lanzó a esta aventura veggie tras conocer a su pareja, Phill, que ha trabajado de cocinero incluso en hoteles de Londres. Un día decidió apartarse del frenético ritmo londinense para irse a una granja ecológica yHare Krishna en Escocia. Allí se encontró con Berta, una barreña de adopción que estaba de Erasmus. Fue entonces cuando decidieron establecerse en «un campito» de los padres de ella en el corazón de Los Alcornocales y, más tarde, cambiar la venta de cultivos propios por hacer su propia comida vegana y venderla en su foodtruck.

«Al principio nos pusimos en Los Barrios un poco asustados, pensábamos que no iba a venir nadie, pero pronto se formó una cola y se nos acabó todo. Eso fue en agosto del año pasado y ahora la gente reserva por teléfono y muchas veces antes de abrir ya tenemos todo vendido”, comenta feliz Berta Pérez, que resalta que su cocina conlleva mucho trabajo previo y, por otro lado, lamenta las dificultades que encuentran las foodtrucks para llevar sus propuestas a diferentes lugares.

Agua Viento elabora sus platos con materia prima ecológica.

BRÍO TARIFA

Brío Tarifa, frente al mar en la calle Pintor Guillermo Pérez Villalta, es otra propuesta, aunque en este caso combina la comida vegetariana -sí usa productos derivados de animales como el huevo o la leche- y la cien por cien vegana, pero siempre con ingredientes ecológicos y procedentes del comercio justo.

La huerta de temporada y las materias primas de la zona son dos de las características de su cocina, mediterránea, con acento italiano, como como su chef Alessio.

Exterior del establecimiento Brío Tarifa.

Los platos.

La variedad de pasta fresca y artesanal, las pizzas de masa madre, y el panzerotti frito o al horno con distintos rellenos son algunas de las especialidades de este establecimiento situado en Tarifa. La tagliatella de pesto con bechamel de avena con setas; y los raviolis rellenos de bechamel de avena con espinacas, tomate y ajo valen para hacerse un idea de su filosofía culinaria.

Su carta también cuenta con una serie de tapas y la degustación de todas ellas. Las croquetas de algas de Barbate o la tortilla sin huevo de calabaza, y los postres veganos son otros de los atractivos de este local situado frentre al mar. Brío Tarifa presenta una opción vegetariana y otra vegana, «para todas las exigencias».

Postre rosquillas veganas. Brío Tarifa.

Su historia.

Brío Tarifa cumple ahora su primer año de vida. Cuatro personas -Alessio de Giusti, Laura Lucadello, Giulia Ambrosini y Roque Vázquez- decidieron emprender este local de comida vegetariana y vegana, al que le sumaron el difícil reto de ser también ecológica y con productos procedentes del comercio justo.

«Pensamos que faltan cosas auténticas, teníamos claro que queríamos crear una propuesta diferente, con conciencia, respetuosa con el medioambiente. Todo eso hace que sea más difícil, pero estamos satisfechos», reconoce Roque, que sin embargo muestra su felicidad por la buena acogida que ha tenido su propuesta.

La pasta fresca y artesanal, las pizzas de masa madre y el panzerrotti frito son algunas de las especialidades de este local tarifeño.

Más en Siroco
Más artículos de la revista

El número 3 de Siroco Magazine ya está en las calles del Campo de Gibraltar

El número 3 de Siroco Magazine ya está gratis a disposición de todos los...

ESPETEROS, artesanos de la cocina del mar y del viento

Como tantas otras artes culinarias, la de los espetos tiene sus trucos...Más aún si se...

CARACOLES, un manjar acotado en el tiempo

Durante varios meses del año, los caracoles se convierten en uno de los platos...

El noble ARTE de los MONTADITOS

El montadito es un arte como otro cualquiera. Poner un par de ingredientes en...

Pescadería ANTONIO MARTÍN: innovación para llegar más lejos

Detrás de su fachada de siempre y en su misma ubicación de hace medio siglo,...

PLATOS CON VISTAS

El gusto es el sentido que más se vincula al placer de comer pero...