martes, noviembre 29, 2022

Las ‘Vacaciones en Paz’ de 32 niños saharauis de acogida en el Campo de Gibraltar
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Salem, Aya, Mohamed, Bachiri, Fatma, Jadiyetu, Nayma y el pequeño Husein son solo algunos de los 32 niños y niñas de 8 años procedentes de los campos de refugiados saharauis en Argelia, que han sido acogidos por catorce familias repartidas por todo el Campo de Gibraltar durante este verano a través del programa ‘Vacaciones en Paz’. La paz que necesitan y merecen para disfrutar de un verano como cualquier otro niño.

Una de las actividades más recientes celebradas dentro de este programa ha sido la organizada junto con la Coordinadora contra la Droga Barrio Vivo, entidad que lleva colaborando con la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui «Solidaridad» desde hace 15 años. El pasado viernes 19 de agosto ambas organizaciones acogieron un encuentro de convivencia en el parque ubicado en la zona de San García, donde menores saharauis, otros niños y familiares de acogida han podido disfrutar de diferentes actividades al aire libre.

En este encuentro, 8Directo ha tenido la oportunidad de asistir y poder hablar así con algunas familias de acogida, quienes nos han contado cómo está siendo este verano de acogida.

Una de las niñas saharauis en la actividad del viernes 19 en el parque ubicado en San García.

Para estas familias, este verano está siendo una maravilla. A pesar de que los primeros días -e incluso semanas- fueron un poco duros para algunos de los niños, los pequeños se han podido adaptar bien. «Me acuerdo que los primeros días estaba muy triste, pero se adaptó bastante rápido y está disfrutando de la experiencia junto a los otros niños», comenta una de las madres que, junto a su pareja, han acogido a un niño, siendo su primera vez como familia de acogida. A lo largo del verano, todos los menores saharauis han estado en contacto a diario con sus familias a través de las videollamadas y el teléfono, lo que les ha beneficiado el proceso de adaptación en la acogida, así lo creen algunas de sus familias de estos meses.

El choque cultural de los primeros días también afectó tanto a los niños como a aquellos que acogían por primera vez, aún así todos ellos se han podido adaptar bien. «Los primeros días estaban más cortados. Por ejemplo, me pedían galletas y comida, pero ahora ya lo cogen sin pedir permiso ni nada. Hace unos días, fui al cajón de las galletas y me encontré que estaba vacío», comenta una de las madres, que tiene a dos niños de acogida, junto a sus tres hijos.

Otra de las madres comparte otra anécdota que muestra con claridad el choque cultural del niño que acoge. «El primer día que fuimos a la piscina, estaba horrorizado porque veía a mucha gente en bañador y había mucha agua. No quería moverse de la puerta. Le decíamos que «venga, que no pasaba nada», que nosotros estaríamos con él. Al final después de un rato intentando convencerlo vino con nosotros, pero estaba muy asustado».

Unos niños saharauis durante una de las actividades organizadas.

Las familias de acogida también viven ese choque cultural, así nos lo ha contado una de las madres: «Uno de los primeros días, me entregó una carta que la madre me había escrito y junto a ella venía un trozo de tela, que no sabía qué era. A los pocos días, hablando con otras familias me enteré que era una melfa, una vestimenta típica de las mujeres saharauis. Una de las madres de acogida me comentó que le dijese a la niña que me lo pusiera. Cuando se lo dije, se ilusionó y corrió a armarla. Una vez puesta, nos hicimos unas fotos para mandársela a la madre».

El próximo 3 de septiembre, estos niños volverán a su hogar, los campos de refugiados en Argelia. A lo largo de estos meses, han aprendido las costumbres españolas, el idioma y los valores socioculturales, además de divertirse y disfrutar de unas vacaciones llenas de actividades y encuentros que no olvidarán nunca. Para las familias de acogida los que le han enseñado estos niños no tiene precio. «Te enseñan a valorar las pequeñas cosas», asegura una de las madres que no puede evitar no emocionarse.

Los niños que han asistido a la convivencia de Barrio Vivo disfrutando de las actividades organizadas.

Los campamentos de refugiados saharauis en Argelia se establecieron tras la invasión marroquí del antiguo Sáhara Español, hace 46 años. Más de 180.000 personas viven en esta zona desértica desde entonces, sufriendo muchas privaciones. A raíz de ello, diferentes colectivos y asociaciones de toda España llevan ayudando a los saharauis a través de trabajos y programas de voluntariado. Uno de estos programas es ‘Vacaciones en Paz’, un proyecto que consiste en la acogida de niños y niñas saharauis durante los meses de verano.

Desde 1991, la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui “Solidaridad”, establecida en el Campo de Gibraltar, colabora con otros colectivos similares de toda España para poner en marcha el programa ‘Vacaciones en Paz’. El primer año que se organizó, la comarca acogió a 19 menores saharauis, y ha seguido recibiendo más o menos un número similar de niños, excepto en 2004 que llegaron 169 niños y niñas. Las crisis económicas y otros factores sociales han provocado que el número de familias de acogida sea cada vez menor.

Debido a la pandemia, ‘Vacaciones en Paz’ no pudo llevarse a cabo durante los últimos dos años. El regreso de este proyecto ha venido cargado de actividades y fiestas en el que los menores y sus familias han podido convivir en diferentes puntos de la comarca. Desde jornadas en la bolera y cine de Palmones -invitados por el Ayuntamiento de Los Barrios- hasta días de piscina en San Pablo Buceite y La Línea, pasando por una visita al parque las aves y la pequeña África -también invitados por el Ayuntamiento de Jimena-.

Una de las actividades realizadas en el parque de San García.

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