El arte de forjar. Aunque Jose Manuel Díaz Pino prefiere dejar a decisión de cada uno si es o no arte. «Yo sé que hago esculturas, lo que signifique se lo dejo a los demás», confiesa. El algecireño ha ganado el primer premio del I Concurso de Arte, Ciencia y Salud y será su escultura de más de cuatro metros la que decore el hall principal del nuevo Hospital de Salamanca.

Puso sus manos sobre el primer hierro de la obra el 1 de agosto y desde entonces dedica entre 8 y 10 horas diarias para su elaboración, de lunes a sábado. Según sus cálculos para finales de la semana anterior habría acabado ya la pieza pero la dificultad de los materiales ha provocado, entre otros factores, su demora. «Yo nunca he trabajado terminaciones de soldadura de estas dimensiones, por eso me está costando un poco más. Eso lo tengo que tapar con masilla, como las que utilizan los carroceros», explica Jose Manuel. Aparte de eso le queda, lijar y pintar la pieza. No obstante, prevé que para esta semana que comienza esté terminada tras un mes y medio de creación.

Pieza de grandes dimensiones galardonada con el primer premio del I Concurso de Arte, Ciencia y Salud del Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca.

De Algeciras a Salamanca

Jose Manuel Díaz Pino lo ha hecho. Ha conseguido el primer premio del I Concurso de Arte, Ciencia y Salud convocado por el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL). El certamen estaba dotado con un premio de 10.000 euros y 4.000 para su ejecución (materiales, utensilios, etc.). «El concurso trataba de escoger la mejor propuesta a nivel nacional para culminar la decoración del hall del hospital. De hecho están esperando a que llegue mi escultura para hacer la inauguración oficial del complejo hospitalario», comenta el artista.

Al ser la pieza de grandes dimensiones el algecireño se construyó una máquina para curvar el metal. «La elaboración de la pieza fue complicada desde antes de empezar porque tuve que fabricarme una cilindradora para curvar el material. Luego las infraestructuras necesarias para realizar la obra tampoco las tengo, así que estoy ingeniándomelas como puedo», señala Díaz Pino.

Proceso de creación de esta última obra, ganadora del premio nacional de ISBAL.

El premio de 10.000 euros va a destinarlo a acondicionar su taller y equiparlo con estructuras que permitan trabajar a gran escala, como lo está haciendo en este proyecto con destino a Salamanca. «En principio quiero aprovechar parte del premio para remodelar el taller, para acondicionarlo a dimensiones y escalas como este último proyecto. Necesito grúas, poleas, estructuras que no tengo», detalla el premiado.

Llegados a este punto cabe preguntarse, ¿qué es la pieza que ha logrado hacerse con el primer premio? «Es una abstracción que simboliza el aire, el vuelo. No sé exactamente qué es. No puede definirse. Para cada persona puede significar una cosa y eso es lo bonito», reflexiona Díaz Pino a través del teléfono.

¿Es o no arte?

Díaz dice sentirse como un intruso en esta área. Jose Manuel se inició en este mundillo a raíz de la petición de un amigo. Desde entonces no para de crear. Aunque ha sido esta la primera vez que lo hace a gran escala. «Me conformo con decir que son esculturas. El que lo quiera apellidar como arte o no es opinión de cada uno. A veces se siente uno un poco intruso en el mundo del arte. Yo no he estudiado nada de eso. Siempre he creado a partir del hierro», comenta Jose Manuel, que atiende a 8Directo desde su taller, donde le espera su pieza estrella para su continuación.

Inicios del artista algecireño

Jose Manuel empezó como se empieza a querer. Casi sin darse cuenta. Trabajaba en un negocio familiar en el que dejaban -cada uno de ellos- fluir sus ideas de creación y construir sus propios mobiliarios hechos a mano. Veinticinco años trabajando con el hierro. Un día, un amigo -también artista- le llamó para pedirle una pequeña figura que utilizaría para forrarla de plastilina. Su cara fue un poema cuando se encontró con el resultado. «Le hice esqueleto, cráneo y articulaciones. Cuando lo vio se quedó impactado. No se esperaba ese resultado», dice entre risas el escultor. Ese fue el germen para introducirse en el arte figurativo, un puente que le ha llevado a su etapa abstracta, donde se encuentra ahora.

Teriantropía , esculturas realizadas en acero al carbono, sin utilizar moldes ni plantillas, talla directa sobre el metal. Foto: J. M. Díaz Pino.

Futuros proyectos

«A dónde voy a ir no lo sé, pero la idea es continuar trabajando a gran escala y presentarme a otros concursos de este nivel«, se plantea Jose Manuel tras ganar el I Concurso de Arte, Ciencia y Salud, que ha supuesto un reto y una puerta hacia otra etapa de creaciones. «Gracias a la cilindrada que me he fabricado, el horizonte se abre enormemente y podré trabajar en esta línea de obras a gran escala», explica el algecireño.

Otros reconocimientos

Jose Manuel Díaz reconoce que es la primera vez que sus trabajos reciben cierta atención por parte de los medios de comunicación locales. Cuando pronuncia esta frase puede palparse en su voz la ilusión que le hace. Es de contar lo que hace a partir de acero al carbono. Una de sus creaciones que más pueden llamar la atención, dentro del arte figurativo, puede ser el corazón motorizado que palpita, una pieza que se hizo con el primer premio de la Exhibición de Arte Internacional en Gibraltar en 2019.

Pieza motorizada ganadora del primer premio de la Exhibición de Arte Internacional en Gibraltar (2019).


El algecireño Jose Manuel Díaz Pino acaba de alzar el vuelo en un nuevo periodo artístico a gran escala. Lleva consigo la experiencia de otras vertientes, desde la realización de pequeñas piezas, a la teriantropía, retratos escultóricos y otros.