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La A-7 clama por una ampliación que lleva 12 años en un cajón


Accidentes prácticamente a diario y retenciones insostenibles como las del pasado viernes de más de 4 horas provocan que el impulso de un proyecto de mejora sea más urgente que nunca. Sin embargo, la reforma de esta infraestructura de vital importancia para el Campo de Gibraltar no está en la agenda del Gobierno a pesar del clamor ciudadano y los datos incontestables contabilizados por el propio Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana: ha triplicado su volumen de tráfico diario desde su puesta en funcionamiento.

Tráfico diario triplicado

Desde hace 25 años, el trazado de la A-7 apenas se ha modificado. Fue en 1997 cuando se inauguró el último subtramo de 15 kilómetros con motivo de la celebración de la Ryder Cup en Sotogrande. La última gran reforma se realizó en 2006 con la puesta en marcha de la A-381. Ya en 2006, la autovía soportaba un tráfico de 67.950 vehículos diarios, según los datos del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. El tráfico diario en 2018 (último año del que se disponen de estadísticas en la web del ministerio) fue de 75.243 vehículos, de los que 4.011 fueron pesados (5,3%), lo que supuso un crecimiento del 10,73%. Además, en 2020 (año del confinamiento) se contabilizaron 77 accidentes con víctimas, 149 heridos y 1 fallecido. Si nos remontamos a 1991, primer año de trazado desdoblado de la N-340, se registraron 27.998 vehículos de Intensidad Media Diaria, casi tres veces menos que en la actualidad.

La situación es insostenible para la única arteria de comunicación del arco de la Bahía de Algeciras. Existe un clamor ciudadano para que desde las administraciones competentes se ponga de una vez remedio al colapso diario de esta autovía, sin embargo, ese clamor no se ve correspondido por actuaciones contundentes desde el plano político ya que el proyecto duerme desde hace 12 años en algún cajón.

Este tramo de la A-7 es ruta diaria obligada para turismos, tráfico pesado, motocicletas, autobuses urbanos e incluso bicicletas, ya que se trata de la única vía que comunica entre sí a los municipios de Algeciras, La Línea y San Roque con una población total de más de 250.000 habitantes. A ello hay que sumar que es también la vía de comunicación de los polígonos industriales de la comarca y la conexión por carretera del Puerto de Algeciras. Además, es el enlace a la AP-7 para salir hacia la Costa del Sol.

Retenciones en la A-7. Foto: Francis Mena

Proyecto olvidado

Para saber en qué punto se encuentra este proyecto hay que tirar de hemeroteca y remontarse al mes de mayo de 2010. En aquel momento, se alcanzó un acuerdo para modificar el trazado original para que no discurriera por el Pinar del Rey tras la negativa del Ayuntamiento de San Roque, que presentó alegaciones al proyecto. Se optó entonces por la construcción de un viaducto de 517 metros de longitud para respetar el paraje natural y el arroyo de la Alhaja. La conexión con la actual A-7 se produciría al Norte del enlace del Higuerón, entre el Cerro de La Doctora y la Sierra del Arca. Un año antes, en mayo de 2019, el Boletín Oficial del Estado (BOE) aprobaba el expediente de información pública del estudio informativo ‘Autovía del Mediterráneo A7. Tramo: Algeciras-San Roque’. La obra, consistente en una autovía de nuevo trazado de casi 17 kilómetros de longitud y tres enlaces, quedó presupuestada en 103,5 millones, una cantidad que aumentó a 140 millones con las modificaciones que se introdujeron posteriormente, aunque sin reflejo en los Presupuestos Generales del Estado (PGE). En 2010, el entonces diputado socialista Salvador de la Encina daba un plazo de ejecución de cinco años.

Por otro lado, en 2008, José Ignacio Landaluce, portavoz del grupo municipal del PP de Algeciras en aquel entonces en la oposición, llevaba para su debate al pleno la propuesta de acometer, con carácter urgente, la ampliación de la autovía A-7 entre Algeciras y San Roque con un tercer carril.

Una tercera opción para la mejora de la autovía es la que puso sobre la mesa la consejera de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, Marifrán Carazo, en 2020, cuando anunció la creación de un trazado rápido en la autovía entre Algeciras y La Línea de la Concepción para ser utilizado por una línea de autobús eléctrico.

Reacciones políticas

Voces como la del alcalde de San Roque y presidente de la diputación provincial, Juan Carlos Ruiz Boix, han reiterado la necesidad de desempolvar el proyecto de la variante A-7 pero parece que los representantes que el Campo de Gibraltar ha tenido durante los últimos 12 años en el Congreso no han sido capaces de trasladar la necesidad imperiosa para la ciudadanía que tiene que esta vía funcione de manera ágil.

Preguntada a este respecto, la diputada del PSOE por la provincia de Cádiz en el Congreso, Gemma Araujo, reconocía la urgencia de poner en primera línea este proyecto. «Estoy convencida de que va a ser uno de los proyectos que más tarde o temprano va a tener que salir y además es uno de los compromisos y una necesidad para el Campo de Gibraltar».

Por su parte, la parlamentaria andaluza del PSOE, Rocío Arrabal, se comprometía a luchar para que la variante de la A-7 tenga una partida en los próximos Presupuestos Generales del Estado.

Sin embargo, el reconocimiento político al problema que supone para miles de campogibraltareños transitar por la A-7 cada día termina quedándose en meros titulares de prensa que, a la vez conviven en los medios de comunicación con las noticias de retenciones y accidentes sin que ningún representante de la comarca haya sido capaz, hasta ahora, de situar la mejora de la antigua N-340 en la agenda del Gobierno de España.