Gran arranque de Álvaro Quirós García en el Acciona Open de España, prueba del DP World Tour que se juega hasta el domingo en el Club de Campo Villa de Madrid.
El de Guadiaro está décimo con -5 tras entregar, saliendo desde el hoyo 1, una tarjeta con seis birdies (hoyos 2, 4, 7, 8, 10 y 14) y un bogey (5), situándose a tres golpes del trío de líderes: chino Ashuan Wu, el tailandés Kiradech Aphibarnrat y el neerlandés Darius Van Driel, los tres con -8.
El canterano del Club de Golf La Cañada saltará mañana al campo a las 9:20 horas desde el tee del hoyo 10 de nuevo junto al inglés, de Leeds, Daniel Gavins; y el escocés (de Aberdeen) Richie Ramsay, ambos en el puesto 69º con el Par.
En la cita también está el madrileño Alejandro Cañizares Gómez, que juega con licencia del Real Club Valderrama. Amigo de Quirós, no ha querido ser menos y también ha llegado a la Casa Club con un -5, aunque en su caso, igualmente partiendo desde el 1, con ocho birdies (2, 3, 4, 5, 7, 13, 16 y 18) y tres bogeys (1, 10 y 15). Mañana tendrá su segunda ronda desde las 9:50 horas, también desde el tee del hoyo 10 precisamente con uno de los líderes, el junto al tailandés (de Bangkok) Kiradech Aphibarnrat (-8), y el sudafricano (de Sasolbarg) Daniel Van Tonder, que es 21º (-3).
Un poco más atrás está el barcelonés Pablo Larrazábal, que juega con el guadiareño Raúl Quirós como caddie, es precisamente 21º con -3 tras birdie en los hoyos 2, 5, 14 y 18; y bogey en el 11. Este viernes comenzará desde el tee del 1 a las 13:50 horas con otro de los líderes, el chino (de Xiamen Fujian) Ashun Wu, que está también con -8; y el inglés (de Ascot), Ross Fisher, que es el 115º con +4.
Jon Rahm, cuarto
Jon Rahm ha dado el primer zarpazo de los cuatro que se necesitan para ganar el este torneo. El golfista vasco, enfrascado en participar de forma activa en la historia del Open e igualar en los registros los tres triunfos de Severiano Ballesteros, ha colmado las expectativas del numeroso público que le sigue con fidelidad desde hace años mediante una actuación resumida en un número, 64 golpes, que permite soñar con lo mejor.
Saliendo desde el hoyo 10 de los primeros de la mañana, el golfista vasco convirtió su discurrir por esa zona del campo en una sucesión de sensaciones épicas. «No se puede jugar mejor», ha sentenciado tras entregar la tarjeta en la que figuraban, en los 9 primeros hoyos, cinco golpes bajo par.
Aquello, efectivamente, había sido una fiesta que ha contado con la motivación adicional de un público «al que le agradezco mucho su apoyo, tanto en los momentos en los que lo hago bien como en los que atravieso por dificultades”, decía con sinceridad, situado en tercera posición tras los primeros 18 hoyos, sólo uno por detrás de Wu y del tailandés Aphibarnrat.
Ansiosos por presenciar un gran espectáculo, Jon Rahm ha tardado muy poco en ofrecerlo. En su primer golpe ya generó admiración generalizada entre los aficionados que le siguen con fervor antes de culminar su primer hoyo con un birdie que constituyó el inicio de una ristra de espectaculares aciertos.
Tras tres hoyos de respiro cumpliendo con el par, Rahm ha provocado el primer gran rugido audible de sus seguidores cuando le arañó dos golpes al recorrido en el hoyo 14, un sensacional eagle que le afianzó en las primeras posiciones de la tabla.
Agresivo, amante del riesgo pero al tiempo sereno y acertado,el vasco ha combinado a la perfección esa amalgama de virtudes que le convierte en un jugador único con otros dos oportunos birdies, un resultado parcial, 5 bajo par, que le confirmaban entre los puestos nobles de la tabla a su paso por su noveno hoyo.
Restaba, eso sí, toda la segunda vuelta, un tramo del campo donde surgieron las dificultades plasmadas mediante un bogey en el hoyo 1 que, aunque finalmente constituyó su único error del día, generó algunas dudas en su juego bien resueltas a base de oficio.
Con la rotundidad que le caracteriza, la travesía por el pequeño desierto de Jon Rahm concluyó en el hoyo 4, cuando las aguas retornaron a su cauce, cuando el vasco volvió a inscribir birdies en su tarjeta (hoyos 4, 5 y 8) y cuando el público tuvo otra vez oportunidad de aclamarlo con la fuerte convicción de haber presenciado, de nuevo, una actuación primorosa.
El vasco, perfectamente situado para encarar la segunda ronda, no fue por supuesto el único protagonista del inicio del torneo. El chino Ashuan Wu, el tailandés Kiradech Aphibarnrat y el neerlandés Darius Van Driel se convirtieron en los primeros líderes con 8 bajo par, el primero de ellos sin error alguno en su inmaculada vuelta, el segundo gracias a una serie de 5 birdies consecutivos en los seis últimos hoyos y el tercero con 9 birdies y un bogey que les llevó a todos ellos a recibir asimismo el brillo de los focos.
También máxima adaptación al terreno demostró el madrileño Luis Masaveu, un joven amateur con buen futuro que solventó a la perfección los entresijos de un recorrido que, según sus palabras, le viene como anillo al dedo. Masaveu, una curiosa mezcla de desparpajo y serenidad, acabó sonriendo con amplitud gracias a una sobresaliente ronda de 5 bajo par que le instala dentro del Top 10, y eso que su tarjeta incluyó 3 bogeys que compensó eso sí con creces con aciertos en 7 hoyos, uno de ellos un eagle en el 14… como Jon Rahm.
