La coalición de seis países europeos movilizados contra el crimen organizado, entre los que se encuentran Países Bajos y España, acordaron este viernes en Ámsterdam un nuevo plan de acción multianual para la lucha contra esta lacra, así como la ampliación de la cooperación con otras regiones, incluidos países de América Latina.
Después de una reunión en Ámsterdam, la ministra neerlandesa de Justicia, Dilan Yeşilgöz-Zegerius, aseguró que el crimen organizado “está cruzando literal y figurativamente todas nuestras fronteras” y lamentó que en cuanto se refuerza el control en el Puerto de Róterdam (Países Bajos), los delincuentes se trasladan a Amberes (Bélgica) o Hamburgo (Alemania), o viceversa.
“Al hacerlo, amenazan e intimidan todo lo que nos les gusta para promover sus prácticas ilegales. No solo se ven afectados nuestros guardianes del Estado de derecho, como jueces, fiscales, policías, periodistas, alcaldes y ministros. Los empleados del puerto, las personas con experiencia financiera y los ciudadanos que viven en sus áreas residenciales también se enfrentan a la violencia y los asesinatos por error”, lamentó la ministra neerlandesa.
El plan multianual, acordado hoy por Bélgica, Países Bajos, Alemania, Francia, Italia y España tiene el objetivo de “interrumpir, romper y acabar con las redes criminales y sus organizaciones combinando más las fortalezas de cada uno: alineando los recursos, la experiencia y las intervenciones más estrechamente y desplegándolos de manera conjunta”.
También se acordó “intensificar y ampliar” la cooperación con otros países, incluidos los de América Latina, puesto que “el crimen internacional de las drogas nunca duerme, cambia continuamente las rutas de contrabando entre los puertos marítimos de Europa Occidental, prueba nuevas construcciones de lavado de dinero y amenaza a nuestra sociedad y al estado constitucional democrático con intimidación y violencia”, añadió.
Además de ministros y representantes de esos seis países, en el encuentro también han estado la comisaria europea de Interior, Ylva Johansson; la directora ejecutiva de Europol, Catherine De Bolle; y el presidente de Eurojust, Ladislav Hamran.
El ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, puso como ejemplo el Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar, gracias al cual, la actividad policial desplegada en los territorios incluidos en el plan ha permitido, entre agosto de 2018 y el pasado abril, la detención e investigación de más de 10.840 sospechosos y la incautación de más de 1.400 toneladas de droga.
El plan multianual se centra en cuatro bloques de actuación: los núcleos logísticos y seguridad marítima; la dimensión económica y financiera del crimen organizado; la innovación tecnológica y, por último, la cooperación internacional, a los que se ha añadido otro genérico de necesidades operativas, explicó el Ministerio español del Interior en un comunicado.
Por su parte, la alcaldesa de Ámsterdam, Femke Halsema, señaló en este encuentro que “la guerra contra las drogas no está funcionando” y lamentó que simplemente confiscar la droga a los narcotraficantes no funciona en la lucha contra el crimen organizado, según informa la emisora local AT5.
«Espero que podamos estar de acuerdo en que necesitamos formular una estrategia alternativa», agregó la regidora de la capital neerlandesa, que consideró que los asesinatos que se han registrado en los últimos años a manos del crimen organizado en Ámsterdam, como el de periodista Peter R. de Vries, “en realidad son solo la punta del iceberg”.
La alcaldesa cree que las autoridades necesitan centrarse en tres segmentos para abordar el narcotráfico: “Necesitamos reducir la violencia y la cantidad de armas en las calles. Necesitamos apoyar el desarrollo económico y social de determinados barrios y regiones. Y necesitamos mapear, interrumpir y cortar los flujos de dinero ilegal”.
