Algeciras, Destacadas

Funcionarios piden la dispersión de presos relacionados con el narcotráfico y más medios para la cárcel de Botafuegos


El sindicato de funcionarios de prisiones Acaip-UGT ha denunciado la situación «crítica» que se vive en la cárcel de Botafuegos de Algeciras: entrada de móviles y drogas, drones que introducen objetos prohibidos, inhibidores que no funcionan, y agresiones y quemas de vehículos de trabajadores. Problemas que llevan a estos a pedir, una vez más, medidas contundentes como la dispersión de presos relacionados con el narcotráfico y, en definitiva, más medios materiales y personales para garantizar la seguridad en el interior de la prisión.


El presidente nacional de este sindicato, José Ramón López, ha ofrecido hoy una rueda de prensa en esta misma localidad para dar a conocer la situación de la prisión algecireña. Sostiene que en los últimos cinco años se han producido 34 agresiones al personal, once de las cuales han sido este mismo año, por lo que “se triplican estas agresiones, pero parece que no tienen consecuencia”, denuncia.

Además, destaca que este año han sido calcinados tres coches, dos de ellos pertenecientes a personal del centro, hechos por los que “se identificó a doce internos por su posible relación los hechos y tampoco les ha ocurrido nada”, añade el presidente de Acaip-UGT.

Ha indicado que se han producido “tres plantes en un mismo módulo”, además de que en los últimos cinco años han sido intervenidos dentro de la prisión ocho kilos de hachís, 36 gramos de heroína y 20 de cocaína, entre otras sustancias.

También ha recordado que Botaguegos es la prisión de España donde más teléfonos móviles se han incautado los últimos cinco años, 690 terminales, “la mayoría en el módulo 14, donde se concentra la mayor parte de internos pertenecientes a bandas de narcotráfico”, ha indicado.

Respecto al uso de drones para la introducción de móviles y droga en la prisión ha señalado que “es algo que sólo ha ocurrido en Algeciras y Ceuta, dos zonas muy afectadas por el narcotráfico”, al tiempo que ha denunciado que “los inhibidores de frecuencia no funcionan en ninguna cárcel de España”.

El sindicato también lamenta las “vacantes que no se cubren, ni las bajas de larga duración”, lo que provoca que en Botafuegos exista “un diez por ciento de puestos del catálogo sin cubrir”.