La Línea

Domingo Rociero de La Línea, todo un éxito un año más


La Línea ha protagonizado durante el día de hoy otro excepcional Domingo Rociero de su Velada y Fiestas. Una fiesta marcado en rojo en el calendario festivo de esta ciudad que, un año tras otro, sin importar el intenso calor de finales de julio y cualquier otra circunstancia, se vuelca de lleno con su tradicional Domingo Rociero. 

Así, el centro de la ciudad, su arteria principal, la calle Real, y otra decena de calles aledañas y plazas como la de Cruz Herrera, el Fariñas o la Plaza de la Iglesia, han registrado un gran ambiente alrededor de las distintas barras de bares y restaurantes dispuestas en la calle. Comida, bebida, música y la mejor de las compañías. Esta es la esencia del Domingo Rociero linense; sacar las mesas a la calle, con comida y bebida, para compartir entre familias, amigos y vecinos. De hecho, en la puerta de muchos domicilios y en otros puntos del centro, muchas familias mantienen viva esta tradición de la manera más auténtica, con sus mesas y sus sillas a pie de calle, invitando a un buen rato a todo el que pasa. El Domingo Rociero de La Línea, no hay otra cosa igual.

Eso sí, el calor y la coincidencia este año con la festividad de la Virgen del Carmen, muy arraigada también en esta ciudad, ha hecho que el ambiente a mediodía fuese algo menor que otros años. Algo que bien entrada la tarde ha mejorado, como si nada, de menos a más, como bien saben los linenses, siempre volcados con sus fiestas y tradiciones, con el orgullo de todo un pueblo. No había un hueco libre en las zonas de sombra. Entrando ya la noche, la fiesta continúa en el recinto ferial.