El todavía alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, ha comparecido este viernes, 23 de octubre de 2026, una fecha tristemente histórica para la política local, en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer para declarar en calidad de investigado ante la denuncia de una joven militante por supuestos episodios de agresiones sexuales.
Después de muchos meses de rumorología, de acusaciones desde varios frentes y negativas, finalmente, la situación ha llegado adonde se dirime, al menos oficialmente, la verdad de unos hechos. Landaluce acudió al maltrecho Palacio de Justicia de la Plaza de la Constitución acompañado de su mujer y sus hijas, también de algunos amigos de confianza, y llenó su llegada y su salida de gestos habituales del regidor: desde saludar a unos niños a recoger del suelo un vaso de café para llevar, pero no quiso ocultar, ya tras declarar, su «preocupación» y su «agotamiento». «Lógicamente en esta situación le das vueltas a la cabeza, porque te estás jugando tu imagen, tu muerte política y esa muerte social… 43 años de vida pública«, reconoció ante los medios.
A la entrada, no hubo declaraciones. Prometió a los medios que iba a hablar a la salida. Lo hizo tras una hora y media larga de comparecencia ante la jueza y las partes intervinientes en estos casos. Según José Ignacio Landaluce, la parte denunciante ha presentado «110 páginas, mucho de inteligencia artificial que repite hasta la saciedad». «He relatado los hechos tal y como ocurrieron pero no voy a entrar en tema legal, pero uno se encuentra más tranquilo cuando está ya dentro del paraguas de la justicia», afirmó.
El alcalde habló de amenazas, de juegos mediáticos «terribles» y que ahora desea es «que todo avance rápido» porque una de las «faenas que tiene una acusación es la pena de banquillo, la pena de los titulares y la pena mantenido en el tiempo que, pase lo que pase, has sido juzgado y condenado antes del juicio».
Cuando los medios le han preguntado si tenía alguna palabra para el partido, Landaluce cuestionó: «Cuando todo esto acabe y se aclare que soy inocente, porque soy inocente, ¿cómo se restaura la voluntad de los ciudadanos de Algeciras que quisieron tener un alcalde votado como nunca se ha votado?».
También mandó un mensaje que no es nuevo, pero sí fue más contundente. Dijo que «cuando todo termine, empieza la segunda fase» y que denunciará «a todos los que han actuado de una manera irregular e injusta». «No puede quedar impune», insistió. José Ignacio Landaluce también tiene pendiente afrontar otra denuncia que está en el Senado ya que fue presentada cuando todavía era senador. Sin embargo dijo: «Yo no he conseguido todavía dar con ella».
José Ignacio Landaluce no aclaró su futuro político después de esta comparencia ante el Juzgado de Violencia sobre la Mujer y después de que mañana, sábado 24 de octubre, entregue el bastón de mando de la ciudad al Regidor Perpetuo, el Medinaceli, un día antes de hacerse efectiva su dimisión como alcalde. Dijo estar «dándole vueltas a la cabeza» a si va a seguir como concejal y consideró que «no es incompatible» su situación judicial con optar a ser candidato a la Alcaldía de Algeciras en 2027.
«Me voy con mi mujer y mis hijas… a casa», cerró sus declaraciones ante la prensa, a la que pidió perdón por la espera e incluso fotografió con su móvil. Otro gesto habitual en él. Hubo muchos, aunque la situación es extraordinaria para Landaluce como persona, como alcalde tras más de 15 años, y para una ciudad que, en la calle, se manifiesta dividida ante uno de los momentos políticos más convulsos de su historia democrática. Y lo que queda.
