Castellar, HOY, portada

Homenaje Municipal en el Día de la Mujer de Castellar


María del Carmen Zarzuela Blanco y Marisa González Salas han sido nombradas mujeres del año 2018 en la tradicional merienda de convivencia que cada día 8 de marzo reúne a las mujeres de Castellar en el Pabellón Municipal.

El alcalde de Castellar, Juan Casanova y la teniente alcalde y Delegada Municipal de Igualdad, Pilar Lobato, han ejercido de anfitriones en una merienda donde, ayudados por un grupo de voluntarios, y de la Asociación Azahar, sirven a las mujeres como gesto de agradecimiento por su trabajo diario. Las homenajeadas, que desconocen hasta el momento en que leen su biografía que son las elegidas, se han emocionado en compañía de sus familias, vecinas y amistades. Todos han compartido una tarde memorable. La merienda ha finalizado con la música en vivo de Cat Forever.

MARISA GONZÁLEZ SALAS

Marisa Gónzalez Salas, homenajeada este año 2018.

Hija de padres chisparreros, que durante los años 60 se vieron obligados a emigrar al norte en busca de trabajo, nuestra homenajeada, que vio la luz en la provincia de Bilbao, sería la primera de 3 hijas.

Corría el año 68, y aunque los tiempos no eran fáciles, el trabajo nunca faltó. En casa se vivía de una forma cómoda. Con la llegada de los 70 nacería la segunda hija y tan sólo unos años después su segunda hermana, haciendo así que ella tomase la responsabilidad de ser la hermana mayor.

Con cimientos sólidos y creciendo en una familia donde la unión siempre estuvo presente, pasó su niñez en un barrio de Arrigorriaga, donde los niños jugaban a todas horas y los vecinos eran miembros más de la familia. Se estrecharon allí, lazos de amistad tan fuertes, que pese al transcurso del tiempo, siguen siendo sólidos. Siempre destacó por su madurez, y desde muy pequeña le apasionaba pasar las tardes en casa de la vecina Elsa, una señora culta que disfrutaba compartiendo lecturas y enseñanzas con ella, una niña siempre ávida de conocimiento.

La primera vez que nuestra homenajeada pisaba Castellar contaba con la edad de 1 año, y ya en aquel entonces conocería el Castillo de Castellar. Desde ese momento no faltó un mes de agosto a su encuentro con su familia y con este pueblo al que tanto añoraba. Finalizada la E.G.B. decide cursar los estudios de Administrativo en Llodio, Álava. Y casi llegando a término de la especialidad sus padres tomaban la decisión de volver a la tierra que los vio nacer. En el mes de febrero, del año 87 la familia al completo vuelve a Castellar, y aunque con este cambio se ve cumplido uno de sus mayores sueños, también deja atrás muchísimos momentos y vivencias que siempre recordará con añoranza. Nada más instalarse, su padre decide poner en marcha el proyecto que ya tenía en mente, el que contribuyó a que regresaran a sus orígenes. El día 22 de Julio abría sus puertas en nuestro municipio el Bar Gonsa y las tres hermanas comenzarían así a trabajar en el negocio familiar. De esta manera, con tan sólo 18 años, nuestra homenajeada empezaría a descubrir el mundo laboral.

El año 1989 vendría cargado de cambios en su vida. Contrae matrimonio con el hombre que va a ser a partir de entonces un pilar fundamental en su andadura, y en Agosto llega su primera hija, que inundaría de alegría su hogar. Tan sólo un mes después, ve realizado otro de sus mayores sueños. Consigue una plaza laboral en el Excelentísimo Ayuntamiento de nuestra localidad tras superar unas pruebas de acceso de personal Auxiliar Administrativo. Con tan sólo 21 años tiene que dejar cada mañana a su niña con menos de dos meses para conciliar su vida familiar con el mundo laboral, y cinco años después le tocaría volver a vivir una de las experiencias más felices de su vida. Llegaría su segundo hijo, el primer niño de la familia. Una apasionada de su trabajo, en poco tiempo pasa a ser la Secretaria de Alcaldía y asume a su vez las labores de Protocolo de todos los actos que se organizan y desarrollan en nuestro municipio.

Poco a poco se va ganando la confianza de cada vecino, que no dudaban en pasar por su despacho no sólo para solicitar su ayuda en cualquier ámbito administrativo, si no para cualquier asunto o problema personal, y ella, siempre con la sonrisa que la ha caracterizado, ha hecho hasta lo imposible por cualquier persona que lo haya necesitado. Durante todo este tiempo han sido muchas las personas, de distintos grupos políticos, con las que ha tenido ocasión de trabajar, y gracias a su gran profesionalidad y saber estar, ha sabido ganarse la confianza, cariño y respeto de cada uno de ellos. Han sido muchos los reveses a los que se ha enfrentado en la vida, y siempre ha sido ella la que ha mantenido fuerte a la familia.

Tras 28 años desempeñando su trabajo en el Ayuntamiento, el destino le jugaría una mala pasada, y hace un año le confirmaban la noticia que tanto temía. Por motivos de salud tuvo que dejar de desempeñar su profesión. Un duro golpe del que intenta reponerse día a día, luchando con todas sus fuerzas por poder volver a la labor que tantas satisfacciones le ha dado en su vida profesional. Hoy con motivo del Día Internacional de la Mujer, y en reconocimiento a su trayectoria profesional, nuestro Ayuntamiento le quiere brindar este homenaje.

MARÍA DEL CAMEN ZARZUELA BLANCO

La homenajeada Maria del Carmen Zarzuela Blanco.

No hace falta haber nacido en Castellar de la Frontera para sentir que late fuerte, dentro de cada uno, un corazón chisparrero. Así lo siente nuestra homenajeada de la tarde.
Nació un 9 de abril de 1953 Bornos de la Frontera, pueblo de la provincia de Cádiz. De aquella localidad de la sierra guarda muy buenos recuerdos. Allí paso su infancia, rodeada de sus familiares y sus amigos. Es hija de modista y oficial de primera en máquinaria de extracción. Por circunstancias laborales su padre, marchó primero a la Estación de San Roque, después al municipio madrileño de Aranjuez. Volvió a la Estación de San Roque siendo una adolescente.
Trabajó muy duro desde pequeña y cuando llegaron a este tercer destino en el viaje de sus vidas, siguió trabajando en una fábrica de punto afincada en la Estación de San Roque.
En este pueblo, conoció a su marido, José María Egeda Moreno, del que se enamoró profundamente y desde que empezaron su historia han desarrollado una vida común junto con sus tres hijos en nuestro pueblo de Castellar de la Frontera. Trabajó durante años como autónoma en el negocio familiar.
Si algo caracteriza a nuestra primera homenajeada es su fortaleza, su entereza, su constancia, su positividad, su humildad y su generosidad. Su entrega siempre ha sido y es total como madre, abuela y suegra y lo más importante es que nunca pierde su sonrisa. Sus tres hijos se sienten muy orgullosos de ella porque sin ella nada hubiera sido igual.
Junto con su nuera, su yerno, sus cuatro nietas, sus familiares, vecinos y amigos que la quieren, y la respetan profundamente, su vida es plena.

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