El alcalde, José Ignacio Landaluce, ha presidido una reunión de trabajo en la que han participado integrantes del equipo de Gobierno municipal, técnicos del Consistorio y responsables de la empresa DOYMO, especializada en movilidad, planificación e ingeniería, para presentar el estudio y el proyecto de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Algeciras.
El documento define el ámbito de actuación de la ZBE, la normativa de gestión que será de aplicación, los vehículos que podrán acceder y aquellos que tendrán restringido el acceso, así como los sistemas que se implantarán. En este sentido, no podrán acceder aquellos vehículos que carezcan de distintivo ambiental, aunque se contemplan determinadas exenciones. La ordenanza municipal reguladora de la zona se encuentra actualmente en tramitación.
Esta ordenanza establece los criterios de funcionamiento y delimitación del área, con el objetivo de reducir las emisiones a la atmósfera procedentes del tráfico rodado. No obstante, el Ayuntamiento señala que, dado que Algeciras no presenta las mismas problemáticas de contaminación derivada de la movilidad urbana que otras ciudades españolas, la ZBE no se plantea como un instrumento para restringir derechos o prohibir el uso del automóvil, sino como una medida correctiva de las inercias actuales para evitar que estos problemas aparezcan en el futuro.
¿Dónde estará la Zona de Bajas Emisiones?
La Zona de Bajas Emisiones de Algeciras comprenderá el espacio delimitado entre la avenida Virgen del Carmen, la avenida Blas Infante y su prolongación, Secano desde Blas Infante hasta la glorieta de Renfe, calle San Bernardo, Segismundo Moret y de nuevo la avenida Virgen del Carmen.
En el marco de esta actuación ya se han ejecutado varias obras, entre ellas las realizadas en el entorno de la avenida Capitán Ontañón y de Blas Infante.
Según recoge el estudio, por esta zona circulan a diario unos 13.215 vehículos, una cifra que se prevé reducir con la entrada en funcionamiento de la ZBE. Todos sus accesos estarán equipados con cámaras lectoras de matrículas y señalización tanto vertical como horizontal. Además, se instalarán sensores ambientales para medir la calidad del aire.
La implantación de la ZBE responde a una medida obligatoria establecida por la Ley 7/2021 de cambio climático y transición energética, que afecta a las ciudades de más de 50.000 habitantes con el objetivo de reducir la contaminación procedente del tráfico y facilitar la movilidad de las personas.
El Ayuntamiento estima que a finales de este año comience el periodo de pruebas de la Zona de Bajas Emisiones. Para dar a conocer su funcionamiento y las condiciones de acceso, el Consistorio llevará a cabo distintas acciones informativas dirigidas a la ciudadanía.
Tras esta primera reunión, se ha celebrado un segundo encuentro de trabajo con los representantes de los grupos políticos que conforman la oposición municipal, a quienes se ha trasladado también la información relativa al proyecto.
