Del Parque del Centenario a Getares: Barrio Vivo guía a los jóvenes bajo la luna del ciervo

Contemplar la salida de la luna llena de julio ha sido uno de los principales objetivos de la ruta nocturna organizada este miércoles por la coordinadora contra la droga Barrio Vivo, destinada a jóvenes de entre 16 y 25 años. En esta ocasión se trataba de realizar un recorrido por el Parque Centenario, donde los participantes conocieron la historia y características de uno de los rincones más emblemáticos de Algeciras, para posteriormente llegar hasta la playa de Getares desde la que, además de disfrutar de un baño reparador, se pudo observar la espectacular luna del ciervo. Esta actividad  forma parte de las propuestas que la ONG lleva a cabo a lo largo del verano, y ha sido subvencionada por el ayuntamiento  y el Plan Nacional sobre Drogas del Ministerio de Sanidad.

El grupo, tras trasladarse en autobús hasta este entorno natural ubicado en la Punta de San García, realizó un recorrido de la mano de personal técnico y voluntariado de la coordinadora, encabezado por Carmela Berrocal, responsable de Dinamización Emocional. Ella fue la encargada de relatar la evolución de este parque, que fue una realidad en 2007 gracias a la colaboración de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras y el Ayuntamiento de la ciudad. Un entorno que se encuentra dentro de los límites de la Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo Andalucía-Marruecos, y por tanto que se debe conservar y hacer de él un uso sostenible.

La veintena de jóvenes, la mayoría de ellos alumnos y alumnas del curso de voluntariado realizado por barrio Vivo, recibieron explicaciones sobre la existencia de los restos del antiguo fuerte de San García, destruido por las tropas británicas durante la Guerra de la Independencia, de los restos de una antigua torre almenara del siglo XVI, o sobre los motivos de la construcción de los búnkeres durante el siglo XX. Los participantes conocieron igualmente e in situ las características de los espectaculares 'flysch', singulares formaciones geológicas de rocas sedimentarias dispuestas de manera vertical sobre la costa, de magnífico valor patrimonial. 

Ya sobre la arena de la playa de Getares, el grupo pudo disfrutar de un magnífico atardecer gracias al frescor del viento de Levante, dando paso ya al anochecer a la excelente salida de la luna de julio, conocida como luna del ciervo, denominación tradicional vinculada al calendario natural de determinadas comunidades indígenas norteamericanas, que identificaban las lunas llenas mediante acontecimientos estacionales relacionados con los animales, la vegetación, las cosechas o las condiciones meteorológicas. En este caso, julio coincide con la época en la que los ciervos machos comienzan a desarrollar sus nuevas astas, recubiertas durante esta fase por una capa aterciopelada. De ahí procede el sobrenombre que ha terminado popularizándose internacionalmente.

Este plenilunio también recibe nombres como Luna del Trueno, por las tormentas estivales; Luna del Salmón, Luna de la Frambuesa, Luna del Heno, Luna de las Hierbas y Luna del Hidromiel, aunque son denominaciones menos conocidas. 

La actividad concluyó con dinámicas de grupo con el objetivo de soltar cargas emocionales y conectar con la naturaleza.