La Diócesis de Cádiz y Ceuta rechaza rehabilitar la iglesia de San Miguel por tener "un coste muy elevado"

Los informes técnicos han constatado la existencia de graves patologías estructurales, cuyo origen se encuentra en las deficientes condiciones geotécnicas del terreno de cimentación

B. J.
08 de Julio de 2026
La iglesia de San Miguel de Algeciras. La Diócesis de Cádiz y Ceuta rechaza rehabilitar la iglesia de San Miguel por tener "un coste muy elevado"
La iglesia de San Miguel de Algeciras. La Diócesis de Cádiz y Ceuta rechaza rehabilitar la iglesia de San Miguel por tener "un coste muy elevado"

La iglesia de San Miguel Arcángel de Algeciras será demolida ante la existencia de graves afecciones en su estructura, así ha informado la Diócesis de Cádiz y Ceuta a través de un comunicado, donde se indica que el templo algecireño será clausurado de manera definitiva, una vez concluidos los estudios técnicos realizados sobre el estado del templo.

"Los informes técnicos han constatado la existencia de graves patologías estructurales que hacen inviable la continuidad del edificio. Estas patologías tienen su origen en las deficientes condiciones geotécnicas del terreno de cimentación, que han provocado un deterioro estructural, y que requerirían una actuación de consolidación mucho más profunda para garantizar su estabilidad", han asegurado desde la Diócesis.

Tras tener en cuenta las distintas alternativas posibles, el obispado ha concluido que las actuaciones necesarias para corregir este problema tendrían "un coste muy elevado y desproporcionado" en relación con la viabilidad del inmueble.

Por este motivo, y atendiendo exclusivamente a criterios de seguridad para las personas, el templo permanecerá cerrado y se procederá a la demolición controlada. Ante ello, se ha procedido a la retirada de los enseres litúrgicos, imágenes, libros y demás bienes de la iglesia para garantizar su adecuada conservación. Hay que recordar que esta parroquia acumulaba varios años clausurado. 

"Esta decisión, aunque dolorosa, responde a la responsabilidad de preservar la seguridad de los fieles y vecinos afectados, para administrar con prudencia los recursos de la Iglesia. El cierre y demolición del edificio no supone el fin de la comunidad cristiana, que continuará desarrollando su vida pastoral y celebrativa en los lugares que la Diócesis determine", han sentenciado desde el obispado.

La Diócesis ha agradecido la colaboración económica recibida, la comprensión y la consideración que los fieles han demostrado durante este proceso, afrontando esta difícil situación con serenidad, responsabilidad y confianza.