Algeciras

El periodista algecireño Pepe Marín relata un nuevo retraso del tren Madrid-Algeciras


El periodista algecireño Pepe Marín relata a través de las redes sociales un nuevo retraso del tren que sale de Madrid hacia Algeciras. Se debe, según detalla, a que los maquinistas una vez pasado el límite de su jornada laboral ha de descansar durante 45 minutos para reemprender la marcha, ya que no hay otro que tome el relevo. Así, los viajeros sufren esta espera sin poder llegar a tiempo a su destino, muchos de ellos teniendo que coger, a continuación, el barco que sale desde el puerto de Algeciras.


"Hay una señora que ocupa el asiento anterior al mío, en el vagón número 10, lleva un rato llorando, balbuceando nerviosa por el móvil. Habla de pillar un taxi cueste lo que cueste para poder llegar a donde alguien la espera en el puerto de Algeciras. Cuando llegue. Cuando llegue… Ya no alcanzará a tiempo su barco. No hay quien la consuele, y los pobres revisores, acostumbrados a sentir vergüenza de su uniforme, aguantan como pueden el chaparrón de las más de 200 almas que, una vez más, nos hemos quedado tiradas a medio camino entre Madrid y Algeciras", critica Marín. 

En esta ocasión el periodista hace hincapié en que no se trata de una de las averías habituales. "Es demencial. Resulta que, tal y como nos han confirmado en la estación de Ronda, el maquinista está obligado a parar cuando cumple el límite de su horario laboral. Para que nos entendamos, como el tacómetro para los camioneros. Y la empresa, Renfe, le obliga a parar", explica el algecireño, que atónito preguntó a qué se debía esta parada y la respuesta fue que, al llevar un retraso acumulado superaba lo permitido y, efectivamente, debía descansar 45 minutos.

"Es decir, 200 personas van a llegar tarde al menos dos horas más a sus vidas, porque alguien en algún despacho decidió que los usuarios del tren de la vergüenza nos debemos comer que no hayan previsto un descalabro así. Que les da igual. Mujeres, niños, bebés, ancianos, marroquíes o cristianos, somos considerados un ganado tan poco respetable como para que un maquinista no siga un poco más cuando nos quedaba menos de una hora para llegar. Llegar a casa. Y si, entiendo que todo el mundo debe respetar los turnos que marca la ley. ¡Lo que no es de justicia es que lo paguemos los que menos culpa tenemos! ¿Tanto cuesta, si saben que va a llegar a su límite, que se suba otro conductor en Córdoba, Ronda, Antequera? Si os va a salir más caro que los pasajeros pidamos la devolución del importe del billete, inútiles", traslada Pepe Marín, indignado por la situación.