La Feria Real de Algeciras de 2026 llega a su fin tras una espectacular función de fuegos artificiales. Aun así, miles de algecireños, vecinos del Campo de Gibraltar e incluso visitantes llegados desde otros puntos del país apuran hasta el último minuto de unas fiestas que, un año más, han vuelto a dejar huella.
Pasadas las 2.30 horas de la madrugada, la imagen es la de unas calles abarrotadas. Hay quienes buscan unos últimos buñuelos, quienes se despiden con una vuelta más en el Ratón Vacilón o en la noria, y quienes reservan sus últimas fuerzas para bailar en unas casetas dispuestas a seguir la fiesta hasta el cierre.
La feria no ha decepcionado. Ha vuelto a convertirse en el punto de encuentro de quienes esperan todo un año para reencontrarse entre farolillos y sevillanas. También de quienes regresan a casa para disfrutar de unas fiestas muy especiales y las viven con más ilusión si cabe. Para muchos jóvenes, además, esta edición ha supuesto descubrir la feria desde una nueva perspectiva, con la curiosidad propia de quien empieza a disfrutarla de una forma diferente.
Durante toda la semana han sido miles las personas que han recorrido las decenas de puestos y casetas, disfrutando de la gastronomía típica de estas fechas, con platos como la sopa de ajo, el jamón serrano o los pinchitos morunos. Un ambiente que no sería posible sin el trabajo de los feriantes, que, llevando su hogar de ciudad en ciudad, dedican en cuerpo y alma una intensa semana a hacer posible la Feria Real de Algeciras.
Ahora toca despedirse, resetear y empezar la cuenta atrás para la próxima edición.
ç
