La Fiesta del Cordero (Eid al-Adha), la cita más importante del calendario musulmán, se ha celebrado este miércoles con gran participación en Algeciras y el conjunto del Campo de Gibraltar. Decenas de familias han acudido a los rezos, han llevado a cabo el sacrificio ritual y han compartido momentos de convivencia y solidaridad, en una jornada en la que la comida se reparte en un banquete familiar y también entre los vecinos más necesitados. Vox se ha pronunciado una vez más sobre esta festividad religiosa y ha pedido su prohibición, mientras que el Partido Andalusí lamenta el uso de una "tradición religiosa como herramienta de confrontación política".
Este año, el encarecimiento del cordero ha dificultado la celebración para algunas familias, por lo que la colaboración y generosidad vecinal han resultado claves para que nadie quede fuera de una fecha tan señalada.
Las dos musal-las o espacios de rezo comunitario en Algeciras, ubicadas en Llano Amarillo y El Saladillo, han registrado una notable afluencia desde primera hora de la mañana. Los fieles se han congregado al aire libre para los rezos colectivos, en un ambiente de recogimiento y comunidad. Tras el encuentro y el desayuno familiar, el sacrificio ha sido, en palabras de los presentes, "el momento más esperado por pequeños y mayores”. Este se realiza conforme al rito halal, mediante degüello y sin aturdimiento, aunque cada vez es más habitual la compra de carne en carnicerías halal de la ciudad.
El impacto del aumento de precios se ha dejado sentir especialmente entre las familias más vulnerables, que han podido participar en la festividad gracias al apoyo de su entorno más cercano.
La Fiesta del Cordero, conocida como Eid al-Adha, es una celebración profundamente arraigada para millones de personas musulmanas en todo el mundo, incluidas muchas que son ciudadanas españolas y que forman parte activa de la sociedad, la economía y la vida comunitaria. Su práctica está amparada por la libertad religiosa recogida en la Constitución Española y por los principios de convivencia democrática.
Sin embargo, en un día señalado, la festividad ha vuelto a verse envuelta en la polémica tras las declaraciones de Santiago Abascal, líder de Vox, quien ha pedido su prohibición al considerarla "una rendición cultural" y "un retroceso", además de abogar por "impulsar la carnicería tradicional frente al halal".
Ante estas afirmaciones, el portavoz del Partido Andalusí, Dris Mohamed, ha mostrado su rechazo, denunciando que este tipo de mensajes "fomentan la división, la estigmatización y la confrontación social".
"Resulta preocupante que se utilice una tradición religiosa como herramienta de confrontación política, alimentando prejuicios y señalando de manera indirecta a toda una comunidad por sus creencias o hábitos de consumo. España es un país plural, diverso y democrático, donde todas las confesiones merecen respeto y protección institucional", ha expresado Mohamed a través de 8Directo.