Los clientes del 'Ingeniero Torroja' compran menos y tantean más los precios de cara a la Navidad

04 de Diciembre de 2022
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Las cenas de Navidad en los días señalados suponen este año un quebradero de cabeza para muchas familias que comprueban alarmadas como los productos de la cesta de la compra se han encarecido notablemente debido a la inflación.

Comprar menos cantidad y adelantar las compras antes de que los precios terminen de dispararse ante la cercanía de la Navidad son las dos claves que las familias algecireñas llevan a cabo para poder celebrar las fiestas y no dejarse el sueldo.

Tampoco corren tiempos fáciles para los comerciantes del mercado Ingeniero Torroja, el producto está caro (hamultiplicado su precio prácticamente desde que comenzó el año) y se prevé que aumente más tras los días festivos de la Inmaculada y La Constitución.

El bullicio comienza a notarse en estos días en la plaza de abastos algecireña. Los clientes preguntan precios y hacen números pero el grueso de las compras comenzará a notarse una vez pasen los días del puente de diciembre.

A la entrada de la galería del pescado, se encuentra el puesto de Yuli y Lucas. Mientras Lucas limpia pescado, su hermana detalla que "las ventas están más bajas que otros años, se compra menos cantidad, aunque esperamos que los clientes se animen conforme se vaya acercando la Navidad".

Desde su experiencia explica que lo que antes se suele vender son las gambas porque se las familias las congelan, pero aún es pronto para comprar pescados grandes.

Explica que si hay un pescado que ha sufrido la inflación más que otros es el calamar, su precio el año pasado por estas fechas era de 18 euros el kilo y ahora se paga a 22, y es seguro que aumentará a medida que avance el calendario. Sin embargo, hay otras especies que mantienen el precio estable como el pargo, al menos de momento.

Las familias algecireñas tienen preferencia en Navidad por los calamares para rellenar; los pargos para prepararlos al horno y el rape. También se busca el pulpo, que esta temporada escasea.

Pescado en un puesto de la plaza. Foto: Belén Jiménez.

Si hablamos de marisco, los precios como es lógico se disparan aún más. Juan Cánovas regenta uno de los puestos más conocidos del género. "Ahora mismo andamos cortos de mercancía, ya que Motril se encuentra en plena parada biológica y el Levante ha azotado la costa de Cádiz", explica. Ante el incremento de los precios, afirma que "se esperaba que los clientes adelantaran las compras esta Navidad más que otros años, pero no ha sido así". Eso sí, vaticina una nueva subida del precio del marisco tras el festivo del 8 de diciembre y la posibilidad de quedarse sin algún tipo de producto.

Sin embargo, a pesar de la difícil coyuntura económica para muchas familias, confía en que "todo el mundo dejará unos euritos para tener un poco de marisco e ibérico en su mesa, sobre todo después de haber sufrido la pandemia".

Para Juan Cánovas, la reina de la mesa navideña en cuanto a marisco se refiere es la gamba blanca. Ahora mismo se puede encontrar este producto en el mercado Ingeniero Torroja rondando los 40 euros el kilo, se trata de una especie que se puede comprar ya y congelar aunque Cánovas aconseja que si no se está seguro de las normas básicas en cuanto a congelación de marisco es mejor comprarlo ya congelado a profesionales.

Cánovas calcula que el gasto medio de una familia de cuatro personas en marisco para la cena de Nochebuena rondará los 200 euros.

Fernando García Mena, 'El Chato' atiende desde su puesto ubicado en el centro del mercado. Reconoce que la incertidumbre reina estos días entre los comerciantes ya que son incapaces de predecir cómo se comportarán las ventas ante la inflación. "Ahora mismo estamos en los momentos de tanteo, de preguntar precios. Algunos clientes están empezando a comprar y congelar, aunque ahora mismo estamos con mucha incertidumbre porque no sabemos cómo va a resultar la campaña de Navidad. Esperemos que sea igual de buena que todos los años", apunta.

La tendencia, no solo en Navidad, sino desde que los precios se dispararon es que el cliente compra menos cantidad.

Eso sí, en la fechas señaladas sigue reinando lo tradicional: el pavo o pollo relleno y el cordero. Aunque es cierto, que en los últimos años ganan terreno los platos elaborados por comodidad.

Vitrina de carnes en la plaza. Foto: Belén Jiménez.

En cualquier cena de Navidad que se precie no pueden faltar los entrantes en forma de charcutería y queso. Sandra, propietaria de la charcutería Mary y Sandra también en la zona central del mercado, ya ha comenzado a preparar encargos.

"En navidades vale todo, igual que con los regalos de Reyes o la Feria, que todo nos parece poco. Ya veremos qué hacemos en enero, pero hay ganas de navidades, de reunirse y de pasarlo bien", afirma.

En cuanto a las preferencias de los algecireños, cabe destacar el jamón y los quesos. "Los clientes quieren comodidad y tenerlo todo hecho. Se llevan mucho variado de quesos para acompañar con mermeladas o uvas, también tienen mucha salida los ahumados", indica Sandra.

¿Qué opinan los clientes?

Los clientes corroboran la percepción de los comerciantes: compran menos cantidad y se miran más los precios, aunque nadie quiere renunciar a algún capricho culinario durante las fiestas.

"En mi casa nos juntamos 40 comensales. Yo compro una pata de cerdo y la aso por la mañana, luego pongo muchos entrantes y un poquito de marisco", explica Ana mientras espera su turno en una de las carnicerías de la plaza.

Por su parte, María Luisa, asegura que los precios han subido mucho, aunque "habrá que hacer el esfuerzo por la familia y porque es Navidad".

Pepi prefiere no correr riesgos de última hora y suele ser previsora en sus compras. Ya se ha hecho con las gambas de Huelva, "si me espero suben mucho" y con las patas rusas. De plato principal, este año opta por el cordero lechal. Eso sí, los entremeses prefiere comprarlos a última hora.

En casa de Luz se apuesta siempre por la tradición: pavo relleno. Para prepararlo se sigue la receta de la abuela y comprando una pieza grande hay de sobra para toda la familia. Reconoce que estas navidades va a comprar menos marisco, "somos muchos en casa y si no se nos va el presupuesto. Lo que haré será hacer unos canapés y unas tablitas de queso y paté".

Desde luego a lo que nadie quiere renunciar es a pasar las fiestas acompañado de familia y amigos tras dos años complicados para las reuniones por el Covid. "Mientras que estemos todos juntos, ¿qué más da lo que haya en la mesa", se pregunta Juana.