El Medinaceli y la Esperanza vuelven a brotar emociones en una Algeciras llena de devoción. Tras dos años sin poder procesionar por la lluvia, la Venerable Cofradía Salesiana de Penitencia de Nuestro Padre Jesús Cautivo Medinaceli y María Santísima de la Esperanza ha realizado este Martes Santo su estación de penitencia, una procesión marcada por el fervor de todo un pueblo.
La plazoleta de San Isidro y las calles aledañas a la capilla rebosaban gente y emoción por igual. Niños y mayores se han congregado en la tarde de este 31 de marzo para ver esta salida procesional tan esperada en la ciudad. Hacia dos años que el Medinaceli y la Esperanza no recorrían las calles algecireñas en una estación de penitencia, algo que ha traído una emoción desmedida. Muchos de los que se encontraban en la plaza han recordado a aquellos que se fueron esperando la llegada de un nuevo Martes Santo.
La Cruz de Guía ha salido pasados unos minutos de las 19.30 horas, mientras que el Medinaceli ha pisado las calles algecireñas antes de las 20.00 horas bajo la atenta mirada de cientos de personas. A su paso por la ciudad, muchos lo observaban en silencio y pedían para los suyos, mientras que otros no podían evitar derramar algunas lágrimas ante el recuerdo de una promesa cumplida, un mal rato vivido o una persona que ya no está.
Sobre las 20.15 horas, la Virgen de la Esperanza ha salido de su templo, también bajo la atenta mirada de cientos de personas. El movimiento del palio y la imagen en sí hipnotizaba a cualquiera. "Vamos a llenar las calles de Algeciras de esperanza", así animaba uno de los capataces a la cuadrilla de costaleros antes de la primera levantá. Y lo consiguieron, su estación de penitencia ha sido para muchos un aire fresco.
Con paso firme y sin miedo, tanto el Medinaceli como la Esperanza han recorrido las calles principales del centro hasta llegar a la iglesia de Nuestra Señora de la Palma, donde han hecho su estación de penitencia ante la alcaldesa perpetua.
Algeciras cierra un Martes Santo con la devoción intacta por dos imágenes que gobiernan en los corazones especiales.