Algeciras

Piden la libertad de un etarra vasco condenado por asesinato en Botafuegos


El alcalde de Errenteria, Julen Mendoza, ha visitado en la prisión de Botafuegos, en Algeciras, al etarra Mikel Arrieta, después de que el pasado marzo aprobasen en Pleno por unanimidad una moción en la que reclaman su excarcelación por «razones humanitarias».


Mikel Arrieta, que lleva desde el año 2.000 cumpliendo condena y la última parte lo está haciendo en Algeciras, padece una enfermedad «grave, incurable y degenerativa». Por lo que, tras la moción aprobada en Pleno en la que exigen la liberación de este etarra por el padecimiento de esta enfermedad degenerativa, el alcalde de Errenteria ha visitado Botafuegos para mostrar su «preocupación» por el estado de salud de su compatriota. Además, lamentan que Mikel Arrieta se encuentre «aislado» y «lejos de casa».

En esta moción aprobada en Pleno no sólo se reclama la libertad de Mikel Arrieta, sino también del errenteriarra Aitzol Gogortza, debido a su delicado estado de salud.

Sin embargo, lo que han olvidado recordar tanto los partidos políticos del arco plenario de Errenteria, como parte de la prensa vasca, es que Mikel Arrieta ha sido condenado a 35 años de prisión por el asesinato del jefe de la Policía Municipal de Baracaldo, José Aibar Yáñez, el 30 de junio de 1982.

Tal y como publicó el diario El País en su edición del 15 de febrero de 2001, el comando terrorista al que perteneció Mikel Arrieta hizo vigilancias para averiguar los trayectos habituales, horarios y lugares que frecuentaba su objetivo: José Aibar Yáñez, jefe de la Policía Municipal de Baracaldo.

Tras comprobar que éste solía acudir tres veces por semana al bar Pepe, en la tarde del 30 de junio de 1982 los terroristas se dirigieron al establecimiento donde Arrieta y otros tres etarras más «de forma casi inmediata, divisaron a Aibar Yáñez, que se encontraba de espaldas a ellos, jugando a las cartas, y comenzaron a dispararle», explica la sentencia. El policía fue alcanzado por al menos ocho proyectiles en zonas vitales y murió instantáneamente.