Algeciras

Trabajadores del tren Algeciras-Madrid denuncian agresiones verbales por los continuos retrasos


  • Madrid-Algeciras, un tranvía llamado odisea
  • Los trabajadores de Renfe que hacen la ruta Algeciras-Madrid, o viceversa, también sufren las continuas averías y retrasos de los trenes. Las tan comentadas incidencias acarrean problemas laborales a los empleados que cubren ese servicio, e incluso han llegado a soportar agresiones verbales por parte de algunos viajeros.
    La conexión ferroviaria en el Campo de Gibraltar sigue siendo deficiente y los problemas no se acaban de solventar. Sobre ello hablan continuamente los políticos, las asociaciones, las instituciones, y también se quejan como pueden los usuarios. Pero otros perjudicados son los empleados de Renfe, que reconocen que se han vivido momentos muy tensos dentro de los vagones durante algunas de estas averías.
    Muchos viajeros son usuarios frecuentes de esta línea Algeciras-Madrid y se han visto afectados ya en diferentes ocasiones. «Por ejemplo, en el caso de las personas que viajan a Ceuta; conforme son conscientes de que les puede afectar en su combinación con el barco el nerviosismo se va apoderando de ellos. Si finalmente lo pierden, el nerviosismo pasa a enfado que se vuelca sobre el personal de abordo, especialmente el supervisor que viaja atendiendo a los viajeros dentro del tren», explica el comité de empresa.
    Los trabajadores denuncian que ha habido casos que han llegado «a la agresividad contra estos compañeros», aunque por ahora solo agresiones verbales. «Una tarde pudo llegar a más pero la cordura se impuso y no pasó a mayores», apunta Paco López, miembro del comité de empresa.
    «Hacia Madrid también se han dado casos un poco penosos. Hay que tener en cuenta que hay viajeros que toman el tren de las 8.40 para ir a Pamplona, con un estado de salud precario. Cuando sus familiares son conscientes de que pierden la combinación a Madrid para seguir viaje suelen angustiarse y ponerse también muy nervioso», explica el representante de los trabajadores.
    Más allá de estos episodios aislados, estas averías y retrasos suponen para los trabajadores prolongar jornadas de trabajo y, en algunos casos, tener que permutar el siguiente turno porque le falta tiempo de descanso mínimo que obliga la ley del sector ferroviario. A veces, implica retrasar la salida de otro tren del siguiente día en el caso de no ser posible esa permuta.
    «Obviamente, como trabajadores, todo esto nos afecta anímicamente porque pretendemos dar el mejor servicio posible, nos sentimos orgullosos de cumplir nuestro horario en su cuota de calidad. Nos irrita ver que eso no es posible cuando se nos viene una avería que, en la mayoría de los casos, ocurre en la zona eléctrica donde el personal de Algeciras no trabaja, sin poder paliar los daños», expresa López, que denuncia que «la plantilla ha dado cuanto puede» e incluso ha llegado a quitarse descansos voluntariamente para paliar las consecuencias del desajuste de turnos.
    Los trabajadores señalan que «fallan los trenes principalmente». «Las locomotoras eléctricas fueron el no va más cuando se adquirieron: fiables, potentes, seguras. Pero se compraron cuando entró la alta velocidad, en 1992, y 27 años después tienen achaques», afirman los trabajadores, que añaden que igual ocurre con la serie 598 que cubre Granada. «Y si no hay más incidencias es por el ingente trabajo preventivo que realizan los mecánicos», declaran.]]>