La piscina municipal de Castellar de la Frontera ha tenido que ser cerrada, de nuevo, por la presencia de heces. El Ayuntamiento ha encargado un análisis y prevé abrir mañana al baño una vez se realicen los controles oportunos.
«Pedimos civismo y respeto a las personas que están haciendo estas fechorías. Pedimos colaboración ciudadana para identificar a los responsables», ha declarado el Ayuntamiento en una nota, que anuncia que se van a estudiar medidas intensificar la vigilancia e instalar cámaras para, en estos casos, poder identificar a los culpables.