La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha señalado que en la noche de este martes la Verja de Gibraltar dejará de funcionar como frontera terrestre, "un hecho histórico que el Gobierno celebrará con fotografías y discursos pero donde detrás de la escenografía institucional hay un centenar de guardias civiles que afrontan este cambio en condiciones inaceptables", ya que lo hacen, "sin información, sin instalaciones terminadas y sin garantías sobre su futuro".
En una nota, ha explicado que la unidad de la Guardia Civil que hasta ahora prestaba servicio en la Verja pasa a desempeñar sus funciones en el aeropuerto de Gibraltar, "sin embargo, según han trasladado los propios afectados, las nuevas dependencias donde deberán trabajar desde esta misma madrugada no están terminadas, mientras que las instalaciones destinadas a la Policía Nacional ya estarían en condiciones de entrar en funcionamiento".
Además, la AUGC ha añadido que "a la precariedad material se suma algo aún más grave como es la desinformación absoluta", señalando que los guardias civiles afectados "llevan, al parecer, seis meses sin recibir información oficial sobre su futuro, desde la última reunión mantenida con el jefe de la Comandancia". "Nadie les ha explicado si la nueva unidad del aeropuerto absorberá el grueso de la plantilla o si, por el contrario, se suprimirán vacantes y un centenar de familias estan pendientes de una decisión que la Administración se niega a comunicar", ha incidido.
Igualmente, ha manifestado que "la incertidumbre se ha traducido además en desorganización", ya que "al haberse reducido la actividad en la Verja durante las últimas semanas, desde la jefatura de la unidad se estarían asignando funciones al personal sin criterio conocido alguno, lo que agrava el clima de inseguridad laboral y erosiona la confianza en el mando".
"No es admisible que un despliegue anunciado con años de antelación se ejecute improvisando sobre las espaldas de los agentes", ha afirmado la AUGC, que ha recordado que "ya advirtió públicamente de que la seguridad no puede convertirse en moneda de cambio en la nueva relación con Gibraltar y que la pérdida de competencias de la Guardia Civil solo beneficiaría a las organizaciones criminales que operan en el Estrecho".
Así, desde la Asociación se ha exigido "información inmediata y por escrito a los agentes afectados sobre el futuro de la plantilla", así como que "ningún Guardia Civil preste servicio en instalaciones que no reúnan las condiciones exigibles por la normativa de prevención de riesgos laborales" y que "se depuren responsabilidades por una transición gestionada, presuntamente, con opacidad e improvisación".