La falta de capacidad eléctrica y su especulación amenazan al desarrollo industrial del Campo de Gibraltar

La advertencia lanzada por Juanma Moreno en La Línea el pasado mes de abril pone el foco sobre un problema estructural que arrastra España desde hace décadas: atraer inversión industrial no sirve de nada si la red eléctrica carece de capacidad suficiente para abastecer nuevos proyectos

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Periodista
30 de Mayo de 2026
La falta de capacidad eléctrica y su especulación amenazan al desarrollo industrial del Campo de Gibraltar
La falta de capacidad eléctrica y su especulación amenazan al desarrollo industrial del Campo de Gibraltar

El presidente del PP en Andalucía, Juanma Moreno, en su visita a La Línea de la Concepción el pasado mes de abril, advirtió de un problema que puede condicionar el futuro industrial del Campo de Gibraltar: la falta de capacidad eléctrica. Según señaló, si no se realizan las inversiones necesarias en la red, el crecimiento industrial previsto por la Junta de Andalucía en la comarca podría encontrar una limitación importante.

La declaración va más allá de una simple reclamación política. Detrás de esa advertencia existe una realidad técnica que afecta directamente a empresas, industrias y nuevos proyectos: la red eléctrica no siempre dispone de capacidad suficiente para atender todas las solicitudes de conexión y ampliación de potencia.

Desde 8Directo contactamos con un ingeniero eléctrico encargado de otorgar licencias de capacidad eléctrica a empresas o particulares, para conocer de dónde nace esta problemática que planteaba Moreno durante su campaña electoral y las posibles soluciones que desde el Gobierno se están intentando realizar.

En la práctica, cuando una empresa quiere instalarse en un territorio o ampliar su actividad, necesita asegurarse de que podrá contar con la potencia eléctrica necesaria. Sin embargo, esa capacidad no es ilimitada. Funciona, en cierto modo, como una cola: distintos proyectos solicitan acceso a la red y, cuando la capacidad disponible se agota, quienes llegan después pueden quedarse sin margen, aunque su proyecto sea real y tenga intención de ejecutarse.

Esta situación ha provocado que ciertas entidades se aprovechen del funcionamiento del sistema de abastecimiento eléctrico para especular, amparándose en este “vacío legal”. Las empresas distribuidoras, por su parte, no podían actuar frente a estas prácticas, ya que, aunque las intenciones especulativas de dichos actores resultaban evidentes, estaban legalmente obligadas a conceder toda la capacidad solicitada. Como consecuencia, cuando otras entidades necesitaban realmente acceder a dicha capacidad eléctrica, las distribuidoras ya no podían atender su demanda energética. Esta problemática podría estar afectando actualmente al tejido industrial del Campo de Gibraltar.

Durante los últimos años, esta situación se ha visto agravada por un aumento muy elevado de solicitudes. La electrificación de la economía, el crecimiento de nuevas industrias, los centros de datos, el vehículo eléctrico y la sustitución progresiva de sistemas dependientes de combustibles fósiles han disparado la demanda de capacidad eléctrica. Al mismo tiempo, en algunos casos se han producido solicitudes que no respondían a necesidades inmediatas, sino a reservas de capacidad que después podían no materializarse.

La situación se entiende mejor con una comparación sencilla: una empresa puede tener suelo, inversión, proyecto y voluntad de instalarse, pero si la red no puede darle la capacidad eléctrica que necesita, su crecimiento queda bloqueado. No se trata solo de generar energía, sino de poder transportarla y distribuirla con garantías hasta los puntos donde se necesita.

Por este motivo, las inversiones en nuevas líneas eléctricas, subestaciones y refuerzos de red se han convertido en un elemento clave para impulsar el desarrollo económico. En numerosos puntos del territorio, la red eléctrica necesita adaptarse a una demanda que ha evolucionado de forma acelerada y que continuará creciendo en los próximos años. Este esfuerzo inversor resulta imprescindible para modernizar una infraestructura eléctrica obsoleta, que en gran medida mantiene la misma configuración desde los años ochenta. La falta de actualización y capacidad de la red quedó especialmente patente tras el apagón que afectó a todo el territorio nacional el pasado año.

En paralelo, la normativa también ha empezado a introducir medidas para ordenar mejor el acceso a la capacidad eléctrica en el Real Decreto-ley publicado Ministerio de Hacienda el pasado mes de marzo. Entre ellas, se contemplan mayores garantías para evitar reservas especulativas, mecanismos para liberar capacidad no utilizada y prioridad para determinados proyectos considerados estratégicos o de alta relevancia económica y social. En ese contexto, según señala el ingeniero el mensaje realizado por Juanma Moreno en La Línea puede que se haya quedado "desactualizado"

La capacidad energética se consolida así como uno de los grandes retos para el futuro industrial andaluz. No basta con captar inversión o disponer de suelo: también es imprescindible contar con una red eléctrica moderna, reforzada y capaz de responder a las necesidades reales de las empresas.