El director general de Espacios Naturales Protegidos de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, José Enrique Borrallo, junto a la presidenta del Consejo Andaluz de Reservas de la Biosfera, Ana Villaescusa, ha presentado este jueves en Algeciras el Cuaderno de Campo de la Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo Andalucía-Marruecos.
La presentación de esta publicación se enmarca en el compromiso de la Junta de Andalucía con la divulgación y el conocimiento social de las reservas de la biosfera, una figura impulsada por la UNESCO que promueve la conservación de la biodiversidad desde una visión integradora, en la que la protección del medio natural va de la mano del desarrollo social, cultural y económico de los territorios. En este contexto, la Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo constituye un ejemplo singular, al extenderse entre dos países y dos continentes, y representar un espacio de encuentro entre el Atlántico y el Mediterráneo.
Durante su intervención, José Enrique Borrallo ha señalado que el Cuaderno de Campo presentado es el resultado de “un intenso trabajo de colaboración y coordinación institucional”, en el que han participado la Junta de Andalucía, el Organismo Autónomo Parques Nacionales de España, la Agencia Nacional de Aguas y Bosques de Marruecos y el Instituto Cervantes de Tetuán. Asimismo, ha destacado la aportación de numerosos profesionales de ámbitos técnicos, científicos y creativos, que han contribuido a conformar una publicación práctica, atractiva y accesible para todos los públicos.
El director general ha explicado que el origen de este proyecto se remonta a una actividad cultural celebrada a finales de 2023 en el Instituto Cervantes de Tetuán, bajo el título Espacios Protegidos entre dos continentes, donde comenzaron a gestarse las primeras ideas para crear una herramienta divulgativa que ayudara a dar a conocer la existencia y los valores de la Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo, especialmente entre la población más joven. En ese sentido, ha indicado que el cuaderno nace con una clara vocación educativa y de sensibilización ambiental.
Borrallo ha subrayado el alto grado de coordinación del grupo de trabajo que ha hecho posible esta publicación, un equipo constituido formalmente en febrero de 2024 y que ha mantenido reuniones periódicas durante casi dos años. Según ha afirmado, este esfuerzo colectivo se ha traducido en un cuaderno editado en tres idiomas, concebido como una herramienta útil para mostrar una parte representativa de la extraordinaria riqueza natural de esta reserva de la biosfera, única a escala mundial.
Biodiversidad
La Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo fue designada por la UNESCO en 2006, por lo que en este año 2026 se cumple el vigésimo aniversario de su declaración. José Enrique Borrallo ha reseñado que uno de los grandes retos asociados a esta efeméride es reforzar la difusión y divulgación de la reserva, no solo como figura de protección, sino como un territorio vivo, en el que la población mantiene una relación directa con el medio natural del que depende. En este sentido, ha declarado que la reserva representa fielmente la esencia del Programa Hombre y Biosfera (MaB) de la UNESCO, que promueve una interacción equilibrada entre las personas y la naturaleza.
El director general ha recordado que el Programa MaB supuso, en su momento, una visión innovadora de la conservación, al romper con la idea de espacios naturales aislados de la actividad humana. Así, ha informado que esta iniciativa se adelantó incluso al propio concepto de desarrollo sostenible, que no se consolidó hasta dos décadas después, y que hoy sigue siendo un referente en la gestión moderna de los espacios protegidos.
Las reservas de la biosfera son, tal y como ha remarcado Borrallo, territorios en los que se trabaja de manera simultánea por el mantenimiento de la biodiversidad y de la diversidad cultural, el impulso de un desarrollo socioeconómico respetuoso con el entorno y la participación activa de la ciudadanía. Son espacios donde se vive, se investiga y se experimentan fórmulas de convivencia entre el aprovechamiento de los recursos naturales y la conservación de los servicios ecosistémicos que sostienen la calidad de vida de la sociedad.
Cooperación
Andalucía ha desempeñado un papel relevante en el desarrollo del Programa MaB desde sus inicios, formando parte del Comité Español del programa y contando con algunas de las reservas de la biosfera más emblemáticas del país. José Enrique Borrallo ha recordado que la Reserva de la Biosfera Sierra de Grazalema, junto con Ordesa-Viñamala, fue una de las dos primeras declaradas en España en 1977, lo que refleja una trayectoria consolidada en este ámbito.
En la actualidad, las nueve reservas de la biosfera andaluzas abarcan una extraordinaria diversidad de ecosistemas, desde zonas húmedas y espacios de media y alta montaña hasta entornos costeros y marinos. Andalucía, de hecho, es la comunidad autónoma que mayor número de espacios y territorios declarados aporta a la Red Española de Reservas de la Biosfera, de la que supone el 26%. En el caso de la Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo, esta diversidad alcanza una dimensión especialmente singular, al incluir territorios que superan los 2.000 metros de altitud y ecosistemas marinos de gran profundidad, además de actuar como punto caliente de biodiversidad en el contacto entre el Atlántico y el Mediterráneo.
El director general ha manifestado que la RBIM destaca por su riqueza natural, así como por su patrimonio cultural, sus tradiciones, su folclore y su gastronomía, fruto de la interacción histórica entre naturaleza y sociedad. Sus más de medio millón de habitantes, distribuidos en 106 municipios, han sabido adaptarse a las condiciones del territorio, generando una identidad propia estrechamente vinculada al medio natural.
“El Cuaderno de Campo contribuirá a que la ciudadanía conozca mejor la Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo y tome conciencia del valor del territorio en el que vive. Sin duda, facilitará una mayor implicación social en la defensa y promoción de la reserva, reforzando así su papel como espacio de referencia en las políticas de conservación y bienestar de las personas”, ha concluido.
