El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, ha lamentado que el acuerdo sobre Gibraltar que comenzará a aplicarse el próximo miércoles “no solo afianza sino que va a aumentar unas diferencias que ya eran importantes entre Gibraltar y la comarca, en lugar de corregirlas”. Aunque ha valorado positivamente que desaparezcan las dificultades para quienes cruzan diariamente la frontera, ha advertido de que “el Gobierno ha dejado pasar una oportunidad histórica para defender los intereses de nuestra comarca y construir un verdadero escenario de prosperidad compartida”.
Landaluce ha asegurado que el pacto “es bueno para Gibraltar, pero malo para el Campo de Gibraltar”, al entender que garantiza las condiciones para que el Peñón siga creciendo económica y territorialmente mientras la comarca continúa sin las inversiones, los incentivos y las infraestructuras que necesita para competir en igualdad de condiciones.
En este sentido, el alcalde ha afirmado que el Gobierno de España “avala de hecho y de derecho que Gibraltar continúe ampliando su capacidad de desarrollo y siga ganando terreno de todo tipo, fiscal, empresarial o propiamente territorial, mientras no exige contrapartidas reales que permitan equilibrar el crecimiento a ambos lados de la frontera”.
“Durante años se nos habló de riqueza compartida, de una zona de prosperidad común y de oportunidades para todos. La realidad es que este acuerdo no garantiza esa prosperidad compartida; al contrario, consolida un escenario en el que habrá más diferencias entre Gibraltar y el Campo de Gibraltar”, ha señalado.
El regidor algecireño ha insistido en que los campogibraltareños “hemos sido meros espectadores de una negociación en la que no se ha contado con nuestra opinión ni con nuestras necesidades”. “Mientras Gibraltar ha estado representado y ha defendido sus intereses, el Campo de Gibraltar ha permanecido fuera de la mesa de negociación, sin voz y sin capacidad para influir en un acuerdo que condicionará nuestro futuro durante décadas”, ha afirmado.
Asimismo, ha criticado que los años de negociación "no hayan servido para impulsar las infraestructuras estratégicas, los incentivos fiscales y las medidas de apoyo económico que permitan a la comarca aprovechar todo su potencial".
También ha mostrado su preocupación por la ausencia de compromisos claros en materia medioambiental, especialmente en cuestiones como la depuración de las aguas residuales de Gibraltar o los rellenos sobre espacios protegidos, asuntos que considera imprescindibles para garantizar la protección del entorno común.
Finalmente, Landaluce ha lamentado que “una vez más, España haya afrontado una negociación con Gibraltar sin lograr corregir los desequilibrios históricos”. “Da la sensación de que cada negociación que iniciamos es una negociación que perdemos, porque Gibraltar sale reforzado mientras el Campo de Gibraltar vuelve a quedarse esperando las compensaciones y oportunidades que nunca llegan”, ha concluido.