La patronal y los representantes de los trabajadores se encuentran, de nuevo, en negociaciones para desbloquear el convenio del sector de empresas auxiliares del metal en Cádiz y poner fin a una huelga indefinida que se recrudece cada jornada y comienza a ser insoportable para el Campo de Gibraltar y la Bahía de Cádiz. Entre las muchas consecuencias que está teniendo, se encuentra la económica. Fuentes sindicales calculan que a cada trabajador cuesta unos 70 euros brutos cada jornada de huelga, mientras que las empresas aseguran que en estos momentos todavía es difícil de calcular el impacto económico.
Esto supone que un trabajador que ha participado en los tres días de huelga de esta semana ha perdido algo más de 200 euros, a los que hay que añadir los dos paros de los días 9 y 10 de noviembre. Los sindicatos insisten en que los trabajadores son los primeros interesados en acabar con la huelga y responsabilizan a la patronal de la actual situación.
Por su parte, la Federación de Empresarios del Metal de la Provincia de Cádiz (Femca) asegura que «el inmovilismo de los sindicatos» impide llegar a un acuerdo. Consultadas por las consecuencias económicas que está teniendo la huelga indefinida para las empresas, fuentes de la patronal apuntan que todavía es difícil de calcular y dar un dato fiable. Femca asegura haber cedido «hasta en cuatro ocasiones en las reuniones privadas que habíamos mantenido», y que algunas de las empresas federadas trasladan que no podrían soportar el cambio en las tablas salariales que los sindicatos proponen, que supondría la quiebra para la gran mayoría de ellas.
A estas horas de la tarde, patronal y sindicatos continúan por segunda jornada consecutiva negociando en Sevilla para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la costosa huelga.

