El Gobierno de Gibraltar ha presentado las medidas de seguridad reforzadas que ya están en vigor en la frontera y ha publicado recreaciones de cómo quedará la zona fronteriza una vez que el Tratado se implemente provisionalmente a partir del 15 de julio. El Ministro Principal, Fabián Picardo, ha recorrido el extremo oriental de la frontera para mostrar de primera mano las nuevas medidas.
Esta aclaración se produce tras la retirada de varios tramos de la antigua valla perimetral, lo que generó cierta inquietud. El Gobierno desea garantizar a la ciudadanía que la seguridad de Gibraltar no se está reduciendo. Al contrario, se está reforzando de manera sustancial. A medida que se retira la antigua valla de tela metálica y alambre de espino, ya se ha instalado una nueva línea de valla de alta seguridad a tan solo unos metros de distancia.
La nueva valla es de categoría 4, la misma especificación “antiescalada” (no-climb) empleada en los perímetros de las instalaciones militares del Reino Unido. Discurre desde el mar hasta el aeropuerto, con puertas que se cierran en horarios establecidos para las operaciones aduaneras y comerciales. Esto significa que cualquier persona que acceda por la zona oriental del recinto ferial se encontraría con una segunda barrera, más fiable, que protege la pista, los depósitos de combustible, el túnel y las instalaciones aduaneras, sin acceso peatonal a Gibraltar. El recinto militar situado en el extremo occidental de la frontera permanecerá vallado. El único tramo sin valla fronteriza será la zona de aproximadamente 150 metros junto al bucle, por donde los peatones siempre han cruzado.
Ese tramo abierto contará con una presencia policial permanente y considerable. Se están incorporando agentes de policía adicionales destinados específicamente al norte de la pista, donde trabajarán junto a la Policía Real de Gibraltar (Royal Gibraltar Police, RGP), el Servicio de Aduanas (HM Customs) y la Agencia de Fronteras y Guardacostas (Borders and Coastguard Agency, BCA), que operarán vehículos 4x4 en la zona. El área también estará protegida por una amplia red de circuitos cerrados de televisión (CCTV) que ofrecerán una imagen permanente, cámaras de reconocimiento facial en tiempo real que cotejarán los datos con las listas de busca y captura de Interpol y de otros organismos, cámaras de reconocimiento automático de matrículas (Automatic Number Plate Recognition, ANPR) capaces de identificar vehículos registrados en sistemas policiales internacionales, y una mejora general de la iluminación.
En cuanto a la salvaguarda prevista en el Tratado que permite volver a cerrar la zona en circunstancias extraordinarias, el Gobierno señala que esto no supone ninguna dificultad para Gibraltar. La zona oriental se cierra cada noche para las operaciones aduaneras y comerciales, y la zona occidental está de hecho cerrada por tratarse de un recinto militar. Solo habría que cerrar de nuevo el tramo abierto de unos 150 metros, algo que podría hacerse con rapidez. En el interior de la terminal aérea ya se están instalando las puertas electrónicas necesarias para el Sistema de Entradas y Salidas (EES) de la UE, que se conectarán al sistema Schengen.
Junto con las medidas de seguridad, el Gobierno ha publicado recreaciones, elaboradas por GCArchitects, de la nueva ordenación del tráfico y de los accesos peatonales previstos para la zona. Algunos elementos ya están acordados, entre ellos la nueva sede de las fuerzas de seguridad, el acceso peatonal y la rotonda, mientras que la distribución definitiva de los carriles hacia España aún está por concretar. En una primera fase, el flujo de tráfico cambiará poco: los vehículos seguirán cruzando en ambos sentidos de forma muy similar a la actual, aunque la zona en sí experimentará una transformación importante.
Los planes contemplan una nueva oficina de turismo cerca de la antigua frontera y un intercambiador de transporte en el emplazamiento de los antiguos controles de la Guardia Civil. Una gran marquesina que abarcaría ambos lados permitiría coordinar el servicio de taxis gibraltareños y españoles, y que autobuses municipales y privados dejaran y recogieran pasajeros a cubierto, resguardados de la lluvia en invierno y del calor en verano. Los vehículos de servicio no cruzarán la frontera, pero podrán intercambiar pasajeros en este punto. El flujo principal de peatones se canalizará a través del emplazamiento de las actuales instalaciones aduaneras, aunque los peatones podrán seguir recorriendo todo el bucle abierto. También está previsto un programa de mejora estética, con zonas verdes y plantación, así como 200 metros de pantallas digitales en el túnel en las que las empresas gibraltareñas podrán anunciarse y el Gobierno podrá dar la bienvenida a los visitantes. Las banderas y la identidad de Gibraltar permanecerán plenamente presentes, de modo que todas las personas que lleguen sepan que están entrando en el territorio británico de Gibraltar.
El Ministro Principal se ha estado reuniendo periódicamente con el alcalde de La Línea, Juan Franco, para coordinar los elementos transfronterizos de los planes, y se espera que a principios de agosto tengan lugar nuevas conversaciones más detalladas. Está previsto que las fechas correspondientes se anuncien a mediados de julio.
