Verdemar denuncia un fondeadero encubierto de petroleros de Gibraltar frente a la Costa del Sol

Los ecologistas aseguran que Gibraltar se ha consolidado como el mayor puerto de bunkering del Mediterráneo gracias a un modelo basado en bajos costes, escasa exigencia inspectora y la ocupación progresiva de espacios protegidos

14 de Febrero de 2026
Imagen de Verdemar. Fondeadero de petroleros de Gibraltar en el Mar de Alborán ponen en riesgo la Costa del Sol
Imagen de Verdemar. Fondeadero de petroleros de Gibraltar en el Mar de Alborán ponen en riesgo la Costa del Sol

Verdemar Ecologistas en Acción denuncia que un fondeadero "silencioso y encubierto" de buques petroleros procedentes de Gibraltar está poniendo en grave riesgo la Costa del Sol y el Mar de Alborán ante la "pasividad" del Gobierno de España.

Desde el inicio de los temporales de poniente, decenas de buques cargados con cientos de toneladas de fuel marino, dedicados al bunkering (suministro de combustible a otros barcos), permanecen navegando lentamente en círculos en aguas españolas frente a la Costa del Sol, capeando el temporal mientras esperan para fondear y realizar operaciones de avituallamiento. Esta práctica convierte el Mar de Alborán en una "sala de espera flotante" de petroleros, con un riesgo evidente de accidente, colisión o vertido que podría tener consecuencias irreversibles para las playas, la biodiversidad, la pesca y el turismo.

Para los ecologistas, Gibraltar se ha consolidado como el mayor puerto de bunkering del Mediterráneo gracias a un modelo basado en bajos costes, escasa exigencia inspectora y la ocupación progresiva de espacios protegidos. "Buques petroleros, butaneros y cargueros fondean en la Bahía de Algeciras y en la cara este del Peñón incumpliendo el Plan de Usos del ZEC Estrecho Oriental, cuyo artículo 10 prohíbe expresamente el fondeo permanente de buques tanque dedicados al suministro de combustible dentro del espacio protegido", han asegurado desde Verdemar. Tras el accidente del buque Fedra en 2007 se ocuparon unas 400 hectáreas como fondeadero exterior dentro del Lugar de Importancia Comunitaria ES6120032 Estrecho Oriental, integrado en la Red Natura 2000. En 2025 se proyecta además un nuevo fondeadero exterior de más de mil hectáreas que ampliará esta ocupación en pleno espacio protegido.

La intensidad de la actividad es tal que, amparándose en la figura del “paso inocente”, puede observarse un reguero continuo de buques navegando a pocos nudos en el Mar de Alborán mientras esperan su turno para abastecerse. Cada uno transporta miles de toneladas de combustible. El riesgo acumulado es innegable en una zona de altísima sensibilidad ecológica, situada entre dos continentes y dos cuencas marinas, protegida por la Directiva Hábitats 92/43/CEE, el Convenio de Barcelona y otras normas internacionales que obligan a preservar los hábitats y especies de interés comunitario.

Verdemar ya ha trasladado estos hechos al Parlamento Europeo, denunciando que este modelo de negocio vulnera compromisos ambientales de la Unión Europea y está generando impactos acumulativos desde la Bahía de Algeciras hasta el Mar de Alborán, a lo largo de más de 7,4 millas náuticas dentro del espacio protegido. "Denunciamos un vacío legal que está permitiendo la consolidación de malas prácticas ambientales, la expansión continua de fondeaderos, vertidos de aguas sin depurar y la ocupación progresiva del espacio marino protegido", han asegurado en una nota de prensa.

Desde Verdemar denuncia la inacción política ante una situación que afecta a aguas españolas, a un espacio protegido de la Red Natura 2000 y a los intereses ambientales y económicos de España. Para los ecologistas, la protección del Estrecho Oriental no puede supeditarse a equilibrios políticos ni a negociaciones opacas.

"No estamos ante un conflicto local, sino ante un problema europeo que compromete la salud ambiental del Mediterráneo occidental. Exigimos una actuación inmediata y firme del Gobierno de España y de la Comisión Europea para frenar esta expansión antes de que se produzca una catástrofe ambiental de gran magnitud. La pasividad de hoy puede convertirse en la responsabilidad política de mañana", han concluido desde Verdemar.