Algeciras y el Encuentro de las melodías

'Los tonos del alma', el trabajo del algecireño Chico Valdivia, el marroquí Faiçal Karrouch y el granadino Antonio Campo abre el IX Encuentro Paco de Lucía con una propuesta de fusión

Periodista
04 de Julio de 2023
https://fb.watch/lz4EKRMS91/
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No es difícil imaginarse a José Luis Lara, promotor del Encuentro Internacional de Guitarra Paco de Lucía, preguntarse al confeccionar el cartel si este sería del gusto del maestro. La respuesta, aunque el empresario algecireño conocía muy bien a su paisano, tal vez no sea algo fácil. O sí, quién sabe Lo que está claro es que la programación está realizada con esfuerzo y gusto, e intención, y cuando no muestra el flamenco más auténtico, expone propuestas más vanguardistas y de fusión. Paco fue y es una cosa y la otra. Al segundo grupo pertenece Los tonos del alma, el trabajo del algecireño Chico Valdivia, el marroquí Faiçal Karrouch y el granadino Antonio Campo con el que se ha abierto la novena edición del festival, que ha dejado un espectáculo de sonidos y luces marcado por la mestizaje de estilos musicales en un Parque María Cristina lleno. 

Algeciras como punto de partida de The Aralorak Project -así se llama el grupo- y, a su vez, como punto donde confluyen músicas de dispar procedencia geográfica y culturales que caracterizan este recién parido proyecto musical. En la propuesta capitaneada por el algecireño Chico Valdivia se vierten sensaciones y melodías flamencas, árabes, ritmos que recuerdan al jazz e incluso hay quien puede ver aires de rock andaluz. Diversidad sin frontera. 

Escuchamos durante los diferentes temas estrofas en árabes interpretadas por el violinista Faiçal Karrouch, otras castizas que hablan, por ejemplo, de El Rinconcillo en la voz de Antonio Campo. Las teclas del algecireño Chico Valdivia hacen de puente entre los mundos y se palpa su sello en la producción.  Además de las tres patas principales, The Aralorak Project cuenta con la batería del malagueño Juan Bandera, el bajo de Jorge Blanco, y con Mario Valdivia -hijo de Chico- al clarinete, teclados y piano. 

Todo ello y todos ellos conforman un potaje musical, sensorial y cultural equilibrado, que deja buen sabor de boca para abrir el Encuentro Internacional de Guitarra Paco de Lucía, en el que cabe lo puro y la fusión, y eso seguro que le gustaría al genio de La Bajadilla.  

 

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