La pasión algecirista ha vuelto a desatarse. A falta de dos jornadas para el final de la competición en el grupo II de Primera Federación, el Algeciras Club de Fútbol se ha ganado el derecho de seguir soñando con jugar una fase de ascenso a Segunda división del fútbol nacional. Y cuando Algeciras sueña... En una Sanlúcar de Barrameda teñida de albirrojo por un millar de hinchas, equipo y afición se aliaron para conquistar El Palmar y lograr una victoria sufrida ante un Atlético Sanluqueño ya descendido, aunque para nada lo parecía. Juanma García se inventó una chilena para marcar un 0-1 que se resistía e Iván Moreno hizo una parada en los últimos minutos que recordó a la del argentino Dibu Martínez en la final del Mundial. Sólo la caída de un muro y los incidentes registrados durante la celebración del triunfo, que dejaron dos heridos y mal cuerpo a los desplazados, impidieron que la fiesta fuese completa.
La afición algecireña invadió el centro de Sanlúcar, una invasión pacífica y futbolística, con bares, terrazas y plazas llenas de personas de todas las edades vestidas de rojo y blanco. Fue una fiesta en la que, además, los algecireños disfrutaron de la gastronomía y la hospitalidad de la hermana tierra sanluqueña. La cosa se puso seria con el partido. Un chaparrón recibió a los hinchas albirrojos en El Palmar, convertido por un día en una sucursal del Nuevo Mirador. El Algeciras CF jugaba de visitante, pero como en casa.
El encuentro no fue nada sencillo, como no suelen serlo en esa plaza. Ni siquiera porque el Sanluqueño no se jugaba nada, ya que llevaba varias jornadas descendido. Aún así, vendió muy cara su derrota. El entrenador, Javi Vázquez, puso un equipo con talento y velocidad en ataque con Juanma García, en punta, rodeado de Obeng, Rastrojo y Javi Avilés. El duelo estuvo competido, muy cerrado, y al Algeciras le costó encontrar la portería contraria.
A la media hora el Sanluqueño reclamó unas manos de Joseca dentro del área, pero el colegiado no vio nada tampoco en el videoarbitraje. Volcó su ataque por el costado derecho, con el lateral Joseca -recientemente renovado- incisivo, también con los intentos de un Avilés que no estuvo acertado, como tampoco lo estuvo Obeng. A Juanma, con el brazalete de capitán, se le veía otra cosa, era el jugador más metido en ataque y más peligroso.
Al borde del descanso, el colegiado señaló penalti por mano a favor del Algeciras. Los algeciristas lo celebraban pero algunos de ellos vieron lo mismo que el banquillo local, unas manos anteriores de un jugador visitante. El árbitro, esta vez sí, corrigió su decisión tras la revisión. Así llegó al descanso.
En la segunda parte, el Algeciras intentó meter una marcha más en ataque, lo necesitaba, pero el Sanluqueño controló bien su parcela e incluso se asomó a la meta contraria. En el 48', Juanma se sacó una vaselina pero el meta lo desvió a córner. Era un aviso de lo que es capaz de hacer un jugador con mucha calidad cuya mejor versión ha salido en el tramo final de la competición.. Comenzaron a aflorar las ocasiones. También la tuvo el Atleti, lo que oblió a intervenir al meta Iván Moreno. El partido, con el Algeciras buscando el gol, se abrió.
Rastrojo y Avilés tuvieron su oportunidad pero los jugadores visitantes no estuvieron acertados en los metros finales. ¿Faltaba algo de calma? Es posible, pero no es fácil cuando hay tanto en juego, entre otras cosas, no desilusionar a un millar de buenos aficionados. En el 60', entraron Manín y Paris Adot por Avilés y Víctor Ruiz. El tiempo pasaba y el conjunto de Vázquez se comenzaba a enredar en la maraña verdiblanca del conjunto verdiblanco, que no bajaba el pistón.
Llegó la esperadísima genialidad de Juanma García. Nunca es tarde. Estaba siendo el mejor de los albirrojos en Sanlúcar y se inventó una magistral chilena tras un saque de falta que sorprendió a todos y acabó por convertirse en gol para locura de los mil algeciristas que poblaban las gradas. Un golazo que puede entrar en la más que centenaria historia del Algeciras Club de Fútbol si la temporada acaba en pelotazo final. De momento, vale nada más y nada menos que para seguir en la pelea por ese sueño. Minuto 70, 0-1. Vean esta maravilla.
Antes del pitido final, quedaba sufrir un poco más. Sobre todo porque el conjunto del Nuevo Mirador tuvo ocasiones para matar el partido pero perdonó y estuvo cerca de pagarlo. En el minuto 89, un balón quedó suelto en el área y un potente remate de Simón se iba directo a gol pero Iván Moreno tiró de reflejos y desvió la trayectoria del balón, salvando al Algeciras.
El marcador ya no se iba a mover. Sanlúcar era una fiesta del Algeciras Club de Fútbol, que duerme este sábado a un punto de la fase de ascenso. La caída de un muro del campo de fútbol que dejó a un gran aficionado hospitalizado y unos incidentes durante una intervención policial para desalojar el campo empañaron esa fiesta. Así es la montaña rusa algecirista.
Los hinchas y el club no quieren que esto pare y ya preparan el partido de la próxima en el templo del Nuevo Mirador. Que el sueño no pare.
