España vuelve a hacer historia. La selección española ha vencido a la de Francia por 0-2 en las semifinales y jugará la final del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, la segunda en su historia tras levantar la copa en 2010. La segunda estrella se juega el domingo (21:00) contra el ganador del Argentina-Inglaterra de mañana.
Nada más escucharse el pito final, comenzaron a sonar los claxon de los coches. El Campo de Gibraltar, como gran parte del país, se echó a la calle a celebrar el triunfo de los españoles frente a los franceses. Las pantallas gigantes de Algeciras, La Línea, Los Barrios o San Roque vibraron y se emocionaron con cada gol, el de Oyarzabal de penalti y el de Pedro Porro, y fue una explosión alegría. Una auténtica fiesta.
El partido ante la temible Francia fue controlado de principio a fin por una España colectiva, de Unai Simon a Mikel Oyarzabal. Un encuentro excelso, coral, del combinado de Luis de la Fuente que impuso su juego de toque y posesión, y desactivó el ataque de los Olise, Dembélé, Barcola y Kylian Mbappé con la mejor defensa del campeonato.
España se apoderó del balón desde el inicio, con Rodri de nuevo como director de orquesta y encadenó posesiones largas que le valió para buscar la portería contraria pero también para evitar el juego vertical de los galos. Aún así, los franceses intentaban aprovechar cada robo para volar hacia la metra contraria, sin demasiado éxito.
Tras unos primeros minutos sin demasiadas ocasiones claras, llegó una de las acciones clave del partido: Lamine Yamal anduvo listo y se anticipó dentro del área y el lateral Digne, al tratar de despejar, golpeó al español. El árbitro salvadoreño Iván Barton señaló penalti y Mikel Oyarzabal hizo el 0-1. Minuto 22.
El gol dio alas a España y la reafirmó en su idea de juego. En el 38', una triangulación al primer toque entre Baena, Olmo, Lamine y Fabián a punto estuvo de suponer el segundo y el tanto del Mundial, pero un defensor rival desvió el balón a córner. Antes del descanso, Unai Simón, atentísimo, salió con velocidad a cortar una contra que hubiese dejado en posición franca a Mbappé. El equipo de Luis de la Fuente resistió al arreón final de los franceses y conservó la ventaja mínima al descanso.
El inicio de la segunda mitad siguió el mismo guion que lo visto hasta el momento. Dominio español y vértigo tras cada robo francés. Cuando el partido se encaminaba a la hora de juego, una asistencia brillante de Dani Olmo dejaba solo a un Pedro Porro que, tocado por la varita, anotó su segundo gol en este Mundial. 0-2 y treinta minutos para alcanzar la gran final del domingo. A los pocos segundos, Lamine Yamal anotaba el tercero para la Selección, pero Barton lo invalidaba por un fuera de juego milimétrico.
En la recta final el partido se rompió. Francia se lanzó al ataque en busca de un tanto que les diese vida y España aguantaba un resultado que le daba acceso a la final. Doué, Mbappé, Dembélé probaron suerte, pero se toparon con la mejor defensa del campeonato. Ferran y Nico Williams, nada más saltar al césped, también lo intentaron, pero no lograron batir a Maignan.
Con el pitido final, la euforia se abrió camino entre unos futbolistas que siguen escribiendo páginas doradas en la historia de la Selección. 16 años después, España luchará por su segunda estrella mundial y por coronar a una generación prodigiosa que ya levantó la Eurocopa en 2024 y la Nations League en 2023. ¡A LA FINAL!