(2-2) Un arbitraje indignante intenta robar la ilusión al Algeciras

Los albirrojos, que se ponen 2-0, empatan con el Cartagena en un partido marcado por un colegiado que desquicia a jugadores y aficionados a todo un estadio

Francis Mena.
Periodista
02 de Mayo de 2026
(2-2) Un arbitraje indignante intenta robar la ilusión al Algeciras. Foto: Samu Maza.
(2-2) Un arbitraje indignante intenta robar la ilusión al Algeciras. Foto: Samu Maza.

La historia de siempre pero un poco más sangrante y descarada. Un arbitraje escandaloso del balear Federico Saiz Villares cortó las alas al Algeciras y casi la ilusión de toda una ciudad. Con 2-0 tras un arranque simplemente espectacular de los albirrojos, llegó el lamentable show de un colegiado que no sólo dio alas al Cartagena tras cortársela de cuajo a los algecireños sino que asesinó con alevosía un espectáculo deportivo propio de superior categoría. Tras dos extrañas decisiones igualó antes del descanso el cuadro visitante, que se quedó con uno menos. La segunda mitad fue un imposible ante las expulsiones y las decisiones de un trencilla desquiciado, triste protagonista de un empate a dos que deja a ambos conjuntos insatisfechos, aunque vivos en la pelea por el sueño de la fase de ascenso.

El pitido final fue un resumen perfecto: el árbitro se fue entre un estallido de insultos y protestas, mientas que la afición local gritó "¡orgullosos de nuestros jugadores!". El Algeciras lo dio todo contra todo. Aún así, no todo está perdido, a falta de que concluya la jornada, los de Javi Vázquez están a tres del playoff. Pelear, lo van a pelear, eso seguro. 

El duelo se antojaba grande y el ambiente, de primera. Dos buenos equipos que querían ganar para seguir de cerca en la pelea por el playoff. El Algeciras salió desbocado y acertado al campo, aupado por un ambiente espectacular. Puro fútbol.

Una gran jugada de Juanma García, que se coló con calidad hasta la línea de fondo, lo aprovechó Obeng para hacer en dos tiempos el 1-0 en el minuto 14.

Golpeó primero el equipo de casa y lo volvería a hacer en el minuto 19. Gran jugada de José Carlos por la derecha que culminó Rastrojo para hacer el 2-0. Locura en el Nuevo Mirador.

Con el Cartagena tocado, el árbitro balear, en una decisión más que rigurosa, señaló córner después de que el meta Iván Moreno, que había hecho varias buenas intervenciones, se retrasara en poner el balón en juego. Una nueva norma inédita este año en el Mirador. En ese saque de esquina llegó el 2-1 tras un remate de Aridane.

El Algeciras reclamó un penalti por un agarrón que rehusó pitar incluso tras verlo (y verse claro) en la revisión. Sin embargo, señaló penalti para el Cartagena por una supuesta mano de Víctor Ruiz, en la repetición se ve que el remate da en la cabeza. Empató Yanis para el cuadro cartagenero, que en la última jugada se quedó con diez por expulsión -por doble amarilla- de André Martín.

Agarrón a un jugador del Algeciras.
Agarrón a un jugador del Algeciras.

Había esperanzas de que el árbitro Saiz Villares se calmara durante el descanso y volviera a controlar el partido en la segunda parte, pero fue peor, mucho peor. En el 69' expulsó a Arauz por una entrada que se pudo resolver con amarilla, y en el 73' vio dos amarilla seguidas Tomás, ambas por protestar, la segunda cuando hablaba con su entrenador.

Los ánimos se caldearon, el Mirador estalló en protestas e indignación. Con dos menos, el Algeciras pudo y mereció marcar. Una gran jugada de velocista de Rastrojo estuvo cerca de convertirla en gol Obeng

El show arbitral siguió con continuas interrupciones, idas y venidas a los banquillos, donde continuó desenfundando amarillas y rojas -habrá que evaluar los daños reales con el acta arbitral- y dejó al Cartagena también con nueve por una expulsión directa a Fidalgo en el 90'.

El partido acabó con un empate a dos deslucido. El Algeciras CF se queda a tres puntos del quinto, aunque el Villarreal B tiene que jugar esta jornada. "¿Qué está pasando este año con los árbitros?", se preguntaba un aficionado. "No nos quieren ahí arriba", decía otro. El algecirismo se fue indignado, aunque no pasaron varias horas y ya volvía a ilusionarse y señala ya una invasión deportiva a Sanlúcar de Barrameda