Es difícil que un partido malo como el que hizo el Algeciras Club de Fútbol en Ibiza pueda acabar con un resultado diferente a derrota clara. Los de Javi Vázquez, como hace una semana en casa, completaron una primera parte deficiente, sin ideas con balón y esta vez con concesiones en defensa que aprovechó el conjunto local para ponerse con 2-0 al descanso. Intentó un cambio radical en la segunda parte pero sin acierto, con un fútbol espeso y encajó un tercer gol. Los albirrojos, que venían de un 3-0 a favor, sufrieron ese marcador y desaprovecharon la ocasión de avivar la ilusión entre los algeciristas.
No sólo eso, sino que el revés transmite malas vibraciones. El equipo del Nuevo Mirador no dio sensación casi en ningún momento de poder sumar ante un rival directo que llegaba tras cinco semanas sin ganar, con muchos problemas, y que consiguió golearle. El Algeciras CF acudió a la visita al UD Ibiza con bajas, algunas desconocidas hasta el momento del partido. Entraron en el once titular Paris Adot y Riley, que se tuvo que marchar en la primera parte por una lesión de rodilla que no tiene buena pinta.
Tras unos primeros minutos de tanteo, se vio por dónde iba a estar el peligro de los celestes. La banda izquierda fue una pesadilla para Adot, con un Bebe que le ganaba una y otra vez los duelos y centraba en casi todas las jugadas. Así llegó el primero. Un centro del extremo lo remató Davo tras adelantarse a los centrales, no muy avispados en esta jugada. 1-0. Minuto 13.
Intentó el Algeciras reaccionar pero no consiguió buenos resultados y apenas llegó con claridad al área contraria. Uno de los problemas que está mostrando en las últimas jornadas es su capacidad de elaborar jugadas. No encontró quien iluminara el camino, le costó salir desde atrás y, ante la presión rival, abusó del pelotazo largo a ninguna parte. Tampoco conectó con su mayor peligro, los costados de Obeng y Rastrojo, este último directamente desaparecido. Dani Garrido, que entró por el lesionado Riley, tuvo una buena ocasión para empatar en una de las pocas jugadas bien trenzadas.
En líneas generales, flojo con balón el cuadro de Javi Vázquez en la primera parte. En defensa, sin ser un desastre, se vio superado por un Ibiza que mostró armas para salir del pozo. Cuando el 1-0 era lo mejor del primer acto para los albirrojos, llegó un mazazo. Una buena jugada dentro del área permitió a Fran Castillo marcar el segundo con un ajustado remate de calidad. 2-0. Minuto 44.
El descanso llegó para alivio del Algeciras, que se veía tocado y casi hundido ante un Ibiza cómodo y que veía opciones de matar el partido en el primer acto. Cambió algo el devenir del choque en la segunda mitad. El conjunto local se resguardó y el algecirista dio un paso al frente para buscar la remontada, o al menos un gol para meterse en el partido.
Con menos presión arriba y más metros, el Algeciras sí tuvo más posesión y acumuló llegadas. Obeng fue el que llevó más peligro. También Tomás a balón parado, pero no encontró rematador. Significativos cambios en el minuto 63: entraron Víctor Ruiz y Arauz por Paris Adot y Aleix Coch, dos defensores por dos defensores, hombre por hombre, sin variación táctica alguna para tratar de paliar la falta de ideas y buscar la remontada. Luego entró André Nader por Rastrojo.
El Algeciras tuvo alguna ocasión más, sobre todo a balón parado, y solicitó revisión en un posible agarrón dentro del área, pero ni fue ni el árbitro señaló penalti. Pasaban los minutos y el Ibiza controló la situación y, en el 88', Sofiane aplastó cualquier opción algecirista con el 3-0.
Partido malo, resultado malo. El Algeciras Club de Fútbol se queda con 18 puntos, otra vez más cerca de la zona baja antes de recibir la visita del Atlético de Madrid B, uno de los equipos que pelea por el primer puesto del grupo 2 de Primera Federación. La imagen del equipo hoy en Ibiza suma preocupación en la afición y en el entorno a la que provoca la situación del club fuera del terreno de juego.