El día en que la frontera se convirtió en una calle

La Verja que dividía La Línea y Gibraltar es retirada ante la presencia del presidente del Gobierno y pone fin a más de 300 años de separación · "Hoy el Campo de Gibraltar se reconcilia con su auténtico destino que es ser puente, no barrera, ser horizonte, no frontera, ser dueño y nunca más víctima de la historia", expresa Pedro Sánchez

Periodista
15 de Julio de 2026
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Cayó la negra Verja. Para ser más exacto, se elevó trozo a trozo sobre las cabezas de los presentes y quedó apilada perdiendo función y por tanto su nombre, y siendo ya sólo un montón de hierro inútil. Entre los que asistieron a estas maniobras históricas estaba el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, que aseguró que este 15 de julio de 2026 "se cierra una herida de tres siglos" y "se abre una nueva etapa de oportinidades e ilusión" para el Campo de Gibraltar. La ilusión se veía en las caras de muchos hombres y mujeres que esperaban el fin del acto para pasar de La Línea a Gibraltar, algunos para ir a su puesto de trabajo, otros simplemente por el placer de pasar sin controles. Y así, lo que antes era frontera ahora es solo una calle. 

La pasada medianoche fue de euforia, con los primeros ciudadanos pasando de un lado a otro sin tener ya que mostrar su identificación y en mitad de una fiesta por el pase a la final de la Selección Española. Esta mañana, los primeros trabajadores que iban al Peñón hablaban de "sensación extraña", aunque hubo mucho quienes llevaban a mano su pasaporte o el DNI "por si acaso". Mientras muchos ciudadanos pasaban con total libertad, unos trabajadores retiraban la negra reja del gozne, dejándolo listo para que un camión pluma retirara durante el acto oficial ese portón metálico que tantos quebraderos de cabeza ha dado durante décadas. 

Eso ocurrió varias horas despues, pasadas las 12:15 de este miércoles 15 de julio anotado ya en los libros de historia. Los ocho alcaldes, la presidenta de la Mancomunidad y el resto de autoridades campogibraltareñas y españolas recibieron al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para salir juntos después al encuentro del ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo. Ambos se fundieron en un cariñoso abrazo. A pocos metros comenzó la operación y una significativo trozo de negra reja fue retirada y luego depositada sobre un camión  entre aplausos de los presentes. Un instante de los muchos históricos que se están viviendo en las últimas horas, desde la firma del tratado sobre Gibraltar por parte de Reino Unido y la Unión Europea en Bruselas que tuvo lugar ayer, martes 14 de julio

Pedro Sánchez compareció después ante las autoridades y los medios. Hubo mucho simbolismo en su discurso: habló de las columnas de Hércules, de muros, heridas y cicatrices, pero también de derechos de los trabajadores y de mejorar la vida de las personas. "Sus pensiones están protegidas y no habrá retrasos en los cobros", cuestiones que superan lo simbólico y que pesan mucho más en el mes a mes de miles de personas. "Hoy el fin de la Verja es el principio de una nueva etapa cargada de oportunidades e ilusión para esta región", defendió Sánchez. 

"Alguien dijo una vez que las fronteras son las cicatrices de la historia y probablemente tenga razón", dijo el presidente, reconociendo que las cicatrices hablan de "una herida que existió pero terminó por cerrar". Los muros, por contra, son "la decisión consciente de mantener esa herida abierta", incidió, subrayando que eso fue "durante décadas la Verja, una herida abierta para los miles de trabajadores que cruzaban cada día sin saber cuánto tardarían en llegar a su puesto de trabajo y también para las familias separadas por unos metros de metal y para generaciones y generaciones que crecieron pensando que no había una solución posible".

El presidente del Gobierno agradeció a todos los implicados en encontrar la solución. "Eso es lo que se ha hecho ahora con el acuerdo entre la UE y Reino Unido superando una forma de entender la política que confunde la prudencia con la inacción, que hipoteca el futuro mirando siempre al pasado y que piensa que los conflictos enquistados están destinados a eso, a permanecer abiertos", dijo el socialista, que defendió que en este caso ha triunfado esa política que "alcanza su mayor dignidad" cuando "deja de administrar los problemas heredados y encuentra el coraje suficiente para resolverlos". 

Sánchez hizo especial hincapié en el capítulo de las personas, la "principal prioridad" del Gobierno. Se refirió a los trabajadores transfronterizos -unos 15.000 de los que el 70% son españoles, ha indicado- tendrán garantizadas sus prestaciones por desempleo mientras que "sus pensiones estarán protegidas y podrán complementarse hasta los mínimos españoles". "No habrá tampoco unos retrasos en los cobros de prestaciones a causa de la descoordinación administrativa", ha incidido, subrayando también que cualquier ciudadano de la UE con residencia legal en España podrá realizar "una actividad por cuenta ajena en Gibraltar sin discriminación y en igualdad de condiciones".

"Hoy el Campo de Gibraltar se reconcilia con su auténtico destino que es ser puente, no barrera, ser horizonte, no frontera, ser dueño y nunca más víctima de la historia", expresó el presidente del Gobierno.

Antes y después de estas palabras, los representantes públicos de la comarca coincidieron -cosa poco habitual- en resaltar que hoy es un día histórico y que la retirada de la Verja es algo bueno para todos. Sin embargo, muchos también insistieron en que el tratado es una oportunidad que hay que aprovechar y que para ello hay que seguir trabajando para derribar otras posibles verjas y para que esa zona de prosperidad compartida tan cacareada sea una realidad. La Zona Económica Especial (ZEE), las inversiones y las infraestructuras son herramientas que políticos, asociaciones y empresarios consideran fundamentales. 

Ajeno a la alta política, una mujer se acercaba al micrófono de 8Directo para mostrar su alegría. "Hoy llego tarde por esto del acto de la retirada de la Verja, pero estoy muy contenta", decía mientras caminaba con paso acelerado por la calle que une La Línea con Gibraltar, y que antes era una frontera.