El gibraltareño J. M. C., de 38 años, residente en George’s Lane, ha comparecido este viernes 13 de marzo ante la Corte Suprema, donde ha sido condenado a dos años y siete meses de prisión por un delito de lesiones graves con premeditación.
La acusación se deriva de un incidente violento ocurrido el 15 de octubre de 2024, en el que la víctima sufrió lesiones graves en la cara, las costillas y el pecho.
La compleja investigación posterior llevada a cabo por detectives del Departamento de Investigación Criminal (CID) de la Policía Real de Gibraltar (Royal Gibraltar Police, RGP) incluyó exámenes forenses, análisis digitales y un examen exhaustivo de las grabaciones de las cámaras de seguridad, mientras los agentes trabajaban para esclarecer las circunstancias que rodearon el incidente.
La investigación del CID condujo a la identificación, detención y acusación de J. M. C., quien posteriormente se declaró culpable.
