El Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Gibraltar ha prohibido el baño en la playa de Western Beach tras detectar la presencia de enterococos intestinales en los análisis rutinarios de calidad del agua realizados este viernes.
Como medida preventiva, se ha izado la bandera roja y se ha prohibido el acceso al agua hasta nuevo aviso, mientras las autoridades investigan el origen de la contaminación.
Según ha informado el Ejecutivo gibraltareño, la presencia de esta bacteria es un hecho poco habitual. Entre las posibles causas que se barajan figura un foco procedente del norte de la frontera o un efecto local relacionado con los excrementos de las gaviotas, aunque por el momento no se ha determinado el origen exacto.
El Departamento de Medio Ambiente ha asegurado que la investigación se está llevando a cabo con carácter de urgencia para esclarecer lo ocurrido y adoptar las medidas necesarias.
Por otro lado, el Gobierno ha confirmado que el resto de playas de Gibraltar han superado los controles rutinarios de calidad del agua y son seguras para el baño.
La incidencia en Western Beach coincide con otra registrada este mismo viernes en la playa de Atlanterra, en Tarifa, donde el Ayuntamiento también ha desaconsejado el baño tras detectarse bacterias en el agua durante los controles de calidad.
