El Servicio de Aduanas de Gibraltar se ha incautado de una embarcación neumática de casco rígido (RHIB) de 14 metros de eslora, tras una persecución marítima ocurrida el pasado domingo 15 de febrero, alrededor de las 09:00 horas, en la zona de Levante del Peñón.
Según la información facilitada, la Sección Marítima del Servicio de Aduanas recibió una denuncia alertando de la presencia de una embarcación sospechosa en aguas próximas a Gibraltar. De inmediato, la patrullera HMC Sentinel acudió al lugar, iniciando la persecución de la RHIB, que estaba equipada con cuatro motores de 300 caballos de potencia cada uno.
Durante la huida, la embarcación realizó maniobras a gran velocidad con la intención de evitar su interceptación, lo que provocó que pasajeros y tripulación fueran despedidos de sus asientos y que los motores quedaran finalmente detenidos.
Una vez inmovilizada, los agentes de Aduanas, con el apoyo de efectivos de la Gibraltar Defence Police (GDP), que también se encontraban en la zona, procedieron al abordaje y remolque de la lancha.
Los cuatro ocupantes fueron informados de sus derechos y detenidos por posesión e importación de mercancía prohibida, además de obstrucción a un agente de Aduanas y navegación peligrosa.
Como consecuencia de la intervención, dos agentes de Aduanas tuvieron que acudir al Hospital de San Bernardo para recibir tratamiento por lesiones leves sufridas durante la persecución. Ambos recibieron el alta médica ese mismo día.