El alcalde estima que el coste total de los arreglos por los actos vandálicos ascenderá a 300.000 euros

El alcalde de La Línea de la Concepción, Juan Franco, ha destacado hoy la importancia de los trabajos desarrollados en los últimos días en la ciudad para reparar los numerosos desperfectos ocasionados por los actos vandálicos de primeros de mayo, y que afectaron fundamentalmente a las barriadas de La Atunara y San Bernardo, pero también a Junquillos y Mirasierra. El alcalde recordó que el coste de estas actuaciones, para devolver la ciudad a su estado original, había sido valorado hasta ahora en unos 244.000 euros, aunque adelantó que, como aún quedan algunas actuaciones, el coste total rondará, finalmente, los 300.000 euros.

Según ha comentado el primer edil este viernes, 4 de junio, durante una visita a la barriada de Mondéjar, en estos días se está trabajando, junto con la empresa mancomunada Arcgisa, en la reposición a su estado original de los distintos contenedores destrozados, así como en la retirada de distintos elementos que «fueron vandalizados», como algunos paneles con reloj y termómetro, y, la reposición del asfaltado.

En lo que respecta al arreglo del firme, Juan Franco destacó que se trata de una actuación «importante», ya que «hay zonas que estaban recién asfaltadas, y con el calor que se acabó generando por los incendios provocados en esas zonas, pues el asfalto no ha quedado bien».

Con respecto al tema de las palmeras, que había generado cierta polémica, el alcalde recordó que en estos días se había estado estudiando cuál podía ser la mejor solución, teniendo en cuenta que hubo, en total, 41 palmeras afectadas por estos incendios, de las cuales 4 murieron, y ha habido que retirarlas, y las 37 restantes están viejas.

«De hecho, el tratamiento que se sigue en ocasiones para poder limpiarlas es con fuego, por lo que ahora mismo lo que esta intentando es limpiarlas, porque nos parece un crimen retirar palmeras que, aunque no presenten un buen aspecto, no tiene sentido retirarlas y cambiarlas por otra, con el coste que ellos supone, y por una simple cuestión estética».

En este sentido, el alcalde confió en que, una vez limpiadas, dichas palmeras, que «están vivas y forman parte del plan de arbolado, puedan recuperar en unas pocas semanas, o unos pocos meses, su estado y su apariencia original».

El alcalde confió en que «en breve» se pueda dar por concluida la puesta a punto de aquellas partes de la ciudad más afectadas por los referidos incidentes vandálicos, a fin de que «por una serie de indeseables, el resto de la ciudad no tenga que estar soportando ese mal aspecto».