Las organizaciones de ecologistas Agaden y Verdemar han mostrado su rechazo a la instalación del parque fotovoltaico 'La Herradura' junto al río Hozgarganta, en el término municipal de Jimena de la Frontera.
Verdemar ha presentado un informe ante la Junta de Andalucía, en el marco de la tramitación de la Evaluación Ambiental Estratégica Ordinaria relativa a la modificación puntual de la normativa de suelo no urbanizable, solicitando que se declare no apta la zona prevista para la instalación de la planta solar debido a su alta vulnerabilidad a inundaciones y al riesgo directo que supone para la población.
Agaden ha anunciado que se va a dirigir formalmente al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) para solicitar la revisión de la autorización administrativa concedida al parque fotovoltaico. "Consideramos que los episodios extremos de lluvias alteran de forma sustancial las condiciones tenidas en cuenta en la evaluación del proyecto y evidencian que su ubicación en la vega de Barría supone un riesgo inasumible desde el punto de vista ambiental, territorial y de protección civil", han señalado desde la organización.
La planta está prevista sobre terrenos de Jimena en la vega de Barría con una potencia instalada de 100 MW, además de su correspondiente infraestructura de evacuación. "Durante las lluvias intensas y continuadas de los días 3 y 4 de enero de 2026, la vega donde se pretende construir la planta quedó completamente inundada, llegando el agua del río Hozgarganta hasta la carretera A-405, lo que demuestra de forma clara la extrema vulnerabilidad del emplazamiento. El nivel alcanzado se extendió desde la A-405 hasta el pie del balastro de la línea ferroviaria, en la margen opuesta del río", han asegurado desde Verdemar.
Verdemar ha alertado de que, en episodios de riadas, las placas fotovoltaicas y elementos de la instalación podrían desprenderse y ser arrastrados por la corriente, convirtiéndose en "auténticos proyectiles", con el consiguiente riesgo de que terminen aguas abajo, alcanzando núcleos habitados como San Martín del Tesorillo, poniendo en peligro a la población y causando graves daños materiales.
Agaden ha querido dejar claro que no se opone a las energías renovables, sino a su implantación desordenada y especulativa, especialmente cuando se realiza sobre suelos agrícolas fértiles, vegas fluviales y zonas inundables, sin una planificación territorial previa ni una evaluación real de los riesgos climáticos, que irán en aumento con el cambio climático.
Verdemar ha recordado que la normativa estatal y la jurisprudencia del Tribunal Supremo establecen que los usos del suelo en zonas inundables deben restringirse severamente o someterse a criterios estrictos de seguridad, tal y como recoge el artículo 14 bis del Reglamento del Dominio Público Hidráulico (R.D. 638/2016) y diversas sentencias de 2019, que avalan la limitación de usos en áreas con riesgo de inundación.
Desde AGADEN han exigido la paralización del parque fotovoltaico 'La Herradura' en la vega de Barría, la protección efectiva de las zonas inundables del río Hozgarganta, y la implantación urgente de una planificación que determine dónde pueden instalarse proyectos renovables, priorizando siempre el interés general, la seguridad de las personas y la conservación del medio natural.