UGT Campo de Gibraltar ha presentado una denuncia ante la Inspección de Trabajo por lo que consideran «una mala organización del reparto de material EPI y los test de anticuerpos rápidos» entre profesionales sanitarios y no sanitarios en la comarca.
«A día de hoy siguen habiendo unidades y centros en los que todavía el material se distribuyen material a cuentagotas y en otras ocasiones defectuosos, no cumpliendo la seguridad necesaria ante el virus COVID-19», asegura la Federación de Servicios Públicos de la UGT, que considera que «todos los profesionales deben de atender a cualquier usuario con sospecha de coronavirus como mínimo con una mascarilla FFP2 y que la utilización de estas no debe exceder de 8 horas y aún menos reutilizarlas para varios días como se está haciendo en los centros».
«No podemos permitir que haya profesionales a los que se les sigue distribuyendo mascarillas quirúrgicas y batas para cinco días sin saber con qué tipo de paciente están tratando y si puede ser un posible positivo en COVID-19. El material como monos, gafas, pantallas deben de ser homologadas para este fin, garantizando la total seguridad tanto a los profesionales de la salud como a la ciudadanía», añade el sindicato.
UGT también muestra su rechazo a la «metodología realizada en la comarca para detectar los posibles positivos entre los profesionales». «No entendemos que teniendo constancia el Servicio Andaluz de Salud de la poca fiabilidad de los test rápidos y aún menos por punción capilar, se les esté haciendo este tipo de test a todos los profesionales, en vez de sangre venosa como bien dice el fabricante y así lo hace constar en la ficha técnica del producto», explica.
La FeSP- UGT le pide a la administración que se le realice los PCR que son los que hasta ahora son más fiables.