La Línea de la Concepción despide hoy a una de sus figuras más queridas y respetadas. Juan José del Junco Domenech, conocido por todos como el Padre Junco, ha fallecido a los cien años dejando tras de sí una profunda huella humana y educativa en la ciudad de la que fue nombrado Hijo Adoptivo.
"Hoy nos ha dejado el Padre Junco, Hijo Adoptivo de nuestra ciudad y una persona que deja un gran legado en La Línea de la Concepción. Compartimos el dolor de su familia en estos difíciles momentos. Descanse en paz", ha expresado Juan Franco, alcalde de La Línea, esta misma mañana.
Nacido en Santa Cruz de Tenerife el 4 de marzo de 1926, Juan José del Junco llegó a La Línea en 1954 para incorporarse a la parroquia del Sagrado Corazón, en la barriada de la Colonia. Desde entonces, su vida quedó estrechamente vinculada a la ciudad, convirtiéndose en una de las personalidades más influyentes de varias generaciones de linenses.
Además de su labor religiosa, ejerció como profesor en el antiguo Instituto Laboral, donde contribuyó a la formación de numerosos jóvenes. Posteriormente desarrolló gran parte de su ministerio en la parroquia de la Inmaculada, templo que durante su etapa fue elevado a la categoría de Santuario.
A lo largo de décadas, el Padre Junco ofició celebraciones religiosas, administró sacramentos y acompañó a miles de familias en algunos de los momentos más importantes de sus vidas, ganándose el cariño y el respeto de toda la ciudad. El pasado mes de marzo cumplió cien años, recibiendo cientos de felicitaciones y muestras de cariño de sus vecinos.
El Ayuntamiento de La Línea de la Concepción ha expresado públicamente sus condolencias, destacando el legado que deja en la ciudad y trasladando su apoyo a familiares, amigos y allegados en estos difíciles momentos.
Con su fallecimiento desaparece una figura clave en la historia reciente de La Línea, pero permanece el recuerdo de una vida dedicada al servicio de los demás, a la educación y a la fe.
Descanse en paz.