imagen del día, La Línea

La pesadilla de una familia de La Línea que denuncia un caso de negligencia médica: «Queremos justicia»


«Solo queremos justicia. Hace ya poco más de un año que vivimos una de las peores pesadillas que cualquier padre o madre puede vivir en la vida y todavía arrastramos secuelas de aquello». Estas son las palabras de una familia de La Línea que lleva un año denunciando, públicamente, y ahora también ante el Defensor del Pueblo Andaluz, un presunto caso de negligencia médica ocurrido en el Hospital comarcal de La Línea: su hijo Mateo (hoy de un año, entonces de tan solo un mes de vida) acabó ingresado en la UCI del Hospital Puerta del Mar de Cádiz después de acudir en tres ocasiones al servicio de Urgencias del hospital linense. El pequeño fue diagnosticado finalmente de una bronquiolitis que le conllevó un grave shock séptico. Su familia denuncia secuelas físicas, psicológicas y consecuencias económicas.


Cristian Guerrero, padre del pequeño Mateo, entiende que las complicaciones derivadas de este caso se podrían haber evitado si a su hijo le hubiese atendido un pediatra. Denuncia que «en Urgencias del Hospital de La Línea no hay pediatras. Te atiende un médico general de familia que, si lo ve necesario, entonces llama al pediatra. Tampoco hay un protocolo de actuación para casos como el nuestro, de niños tan pequeños, de bebés. Conozco otro caso parecido, de un vecino al que casi se le muere su hija, que tenía diabetes, y no la atendieron bien. También acabó en Cádiz». Por su parte, preguntado por este asunto, desde el Servicio Andaluz de Salud aseguran que el Hospital de La Línea cuenta con un pediatra de guardia 24 horas y otro localizado.

Fotografía del pequeño Mateo, entonces de un mes, hospitalizado.

«Mi hijo, de un mes, llevaba unos días malusquillo. Lo llevamos a Urgencias hasta en tres ocasiones y nada, nos decían que todo estaba bien, que era normal, lavados nasales y para casa. Pero ya la última vez que fuimos es que el niño llevaba unas 16 horas sin comer nada. Cualquier pediatra, le llega un bebé de un mes que lleva 16 horas sin comer y, por lo menos, lo ingresa. Ya de las últimas veces le tomaron la saturación en sangre y no vieron nada. Nos dijeron que el equipo estaba fallando. Como no mejoraba lo llevamos al Quirón y ya de allí nos mandaron de urgencia a Cádiz. Mateo estaba agonizando. Lo tuvieron que reanimar en varias ocasiones por el camino. Todo esto porque no le atendieron en condiciones unas horas antes en La Línea«, expone la familia afectada.

Destacan que la bronquiolitis es algo «común» en los bebés pero que hay que «tratarlo en condiciones. Nuestro caso se podría haber evitado de haberse hecho bien». Mateo estuvo cerca de dos meses ingresado en Cádiz capital. Tras esto volvieron a La Línea pero el pequeño recayó. «A los 15 días de salir de Cádiz volvió a caer malo. Fuimos al Hospital de La Línea pero nos dijeron que les daba miedo tratar a Mateo y que pidiésemos el traslado», aseguran.

El caso de Mateo, «atascado» en el Defensor del Pueblo Andaluz

Los padres de Mateo han trasladado este caso al Defensor del Pueblo Andaluz, pero critican que permanece «atascado y sin respuesta alguna».»Nosotros no podemos permitirnos un abogado privado. Así que cuando nos recuperamos un poco de toda esta pesadilla, nos pusimos en contacto con el Defensor del Pueblo Andaluz. En enero nos confirmaron que este caso podía prosperar, que podría ser una caso de negligencia. Así que desde este organismo pidieron responsabilidad al hospital pero jamás recibieron respuesta. En julio mandaron un ultimátum de nuevo y nada. Curiosamente desde ahí ya no recibimos respuesta alguna, tampoco por parte del Defensor del Pueblo. Ya no sé ni qué pensar, ¿quizá sería atentar contra ellos mismos? Son dos organismos públicos de la Junta», añade Cristian Guerrero. Por su parte, desde el Servicio Andaluz de Salud aseguran a este medio que la respuesta al Defensor del Pueblo ya se remitió a este organismo el 2 de agosto.

Las secuelas que arrastra el pequeño Mateo

Los padres de Mateo explican a este medio que el pequeño continúa en tratamiento con el cardiólogo y el neumólogo. «Un año después todavía no está dado de alta. Tiene pequeñas secuelas tanto en el corazón como en los pulmones. Sufrió muchísimo durante aquellos días, a vida o muerte, con solo un mes. Incluso del propio esfuerzo respiratorio, tan fuerte, tiene deformado el esternón. Tenemos que tener un cuidado extra con él«.

Denuncian, por otro lado, secuelas psicológicas en su otro hijo mayor, que tenía tres años cuando ocurrió todo. «Mi hijo mayor tiene traumas de aquella época, él no entendía nada y aquello, todo lo que vivimos, fue una pesadilla. Lo estamos llevando al psicólogo, por lo privado«. En este sentido, señalan además los gastos económicos que tuvieron que hacer frente durante los dos meses de hospitalización en Cádiz, así como los gastos de desplazamiento en cada revisión. «Estamos en Cádiz cada dos por tres», exponen y aseguran que «solo queremos justicia, que esto no se repita». Es el reclamo de Cristian Guerrero y Yazmina Seguí, padres del pequeño Mateo.

Cristian Guerrero y Yazmina Seguí, padres del pequeño Mateo, junto a sus dos hijos.