El alcalde, Juan Franco, junto al concejal Alfonso Lozano, se ha desplazado esta mañana al domicilio del Padre Junco para felicitarle personalmente por sus cien años de vida. Durante el encuentro, los representantes municipales le han entregado un ramo de flores y han compartido una charla distendida sobre sus vivencias y el excelente estado de salud que presenta el sacerdote.
Nacido en Santa Cruz de Tenerife el 4 de marzo de 1926, Juan José del Junco Domenech llegó a La Línea en 1954 para incorporarse a la parroquia del Sagrado Corazón, en la barriada de la Colonia. Desde entonces, su vida ha estado ligada casi por completo a la ciudad, donde también ejerció como profesor en el antiguo Instituto Laboral y desempeñó su labor pastoral en la parroquia de la Inmaculada. Bajo su ministerio, este templo fue reconocido como Santuario, un periodo en el que el sacerdote ofició misa y administró los sacramentos a varias generaciones de linenses.
Durante la visita, Juan Franco ha querido destacar el cariño que la ciudad profesa al Padre Junco, quien fue nombrado Hijo Adoptivo hace ya 26 años. También expresó su satisfacción por verlo con un gran ánimo y un inmejorable aspecto. Tanto Franco como Lozano han concluido la visita reiterando sus mejores deseos al Padre Junco, cuya figura sigue siendo un referente eclesiástico para la ciudad.
