El Ayuntamiento continúa desarrollando la campaña de recogida de naranja amarga en los árboles ornamentales que embellecen los distintos núcleos urbanos del municipio, una actuación impulsada por la delegación de Infraestructura Verde, dirigida por la concejala Cristina Silva.
Los trabajos comenzaron a finales del pasado año y se prolongarán durante aproximadamente dos semanas más. El principal objetivo de esta campaña es garantizar la limpieza de las calles y prevenir posibles accidentes, ya que las naranjas amargas, al alcanzar su punto de madurez, inician de forma natural su caída al suelo.
Según ha explicado Silva, “la acumulación de naranjas en el suelo no solo afecta a la imagen de limpieza de nuestro pueblo, sino que supone un riesgo real de resbalones y caídas para los viandantes, por lo que la retirada preventiva es esencial antes de que el fruto se deteriore en la vía pública”.

El dispositivo municipal actúa sobre un total de 372 ejemplares repartidos por todo el término municipal y cuenta con personal extraordinario, lo que permite que estas labores no interfieran en el mantenimiento habitual de los jardines y zonas verdes.