Cristóbal Tapia Cózar es un joven barreño de 17 años que, siempre que tiene la oportunidad, recorre los escenarios para compartir su talento, su amor y pasión por la danza flamenca. Este barreño viene pisando, o mejor, taconeando bien fuerte, con garra y mucho duende.
En estos momentos, Cristóbal estudia para obtener el título de Bachillerato y además asiste al cuarto curso de cinco en la titulación de ACADE (Asociación de Centros Autónomos de Enseñanza Privada). Durante su tiempo libre se dedica en cuerpo y alma a su pasión: el flamenco.
Esta afición por la danza surgió a través de su hermana, que se apuntó a clases de sevillanas cuando tan sólo eran unos niños; “y como yo siempre quería hacer lo mismo que ella, me apunté con tan solo tres añitos. Mis primeros pasos fueron aprendiendo sevillanas y debutando en la Feria de Los Barrios”, nos explica.
Así, este barreño comienza una prometedora carrera sobre los escenarios que no deja de crecer. Sin duda, el estilo en el que se siente más cómodo es en el flamenco. Cristóbal se dedica a esta danza en la ‘Asociación Cultural Flamenca Barreña’ de Los Barrios, en la academia ‘Noelia Sabarea’ de Algeciras y colaborando con ‘Amigos del Fandango de Punta y Tacón’ de San Roque.
Continúa su formación en este arte a través de ensayos diarios, recibiendo clases de diferentes profesores, colaborando en un teatro-danza de la Casa de Bernarda Alba y sobre todo amando mucho el flamenco, “porque el flamenco no se trabaja, se disfruta”, apunta.
Esta pasión por el flamenco despierta en él todo tipo de emociones: “desde la alegría con unos tangos rumbas o como por ejemplo la tristeza y el coraje en las bulerías martinentes”.
Hasta el momento, Cristóbal valora que su recorrido ha sido largo e intenso, pese a su corta edad. “La verdad es que a mí me gusta ser intenso, poder estar en todos lados”, añade. Para este barreño el mayor reconocimiento siempre ha sido y será “la opinión de mi abuela, recientemente fallecida, que estaba continuamente apoyándome, siendo siempre mi mayor fan”, confiesa.
En cuanto al futuro, aún no hay nada escrito. Le gustaría poder dedicarse a la danza flamenca, aunque asegura que también es consciente de todas las dificultades que existen en este mundo. Asimismo, nos explica que otra de sus aficiones es viajar y conocer nuevas culturas, por lo que no descarta formarse como azafato de vuelo.
Cristóbal es un enamorado de Los Barrios, tanto que se define como un barreño de los pies a la cabeza. De este modo, lanza un mensaje de cariño y admiración a este pueblo: “como bien dice nuestro pasodoble, “Los Barrios es la perla de un rosario que a un ángel se le cayó”, así que podemos y debemos sentirnos muy orgullosos de nuestro pueblo, porque aquí tenemos una gran joya”, concluye.]]>
HOY, Los Barrios, Nuestra gente
Cristóbal Tapia, un enamorado del flamenco
