El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha señalado que ha desarrollado diferentes actuaciones en el ámbito de sus competencias en conservación y restauración de la biodiversidad marina frente al alga invasora Rugulopteryx okamurae y que actualmente, con el conocimiento científico disponible, no es posible plantear una erradicación generalizada de la especie, por lo que la respuesta pasa por la cooperación entre administraciones para contener su expansión y minimizar sus impactos ambientales, sociales y económicos.
En una nota, ha recordado que el alga asiática Rugulopteryx okamurae, una especie originaria de las costas asiáticas del Pacífico norte, se detectó por primera vez en aguas españolas en el Estrecho de Gibraltar en 2015.
Desde entonces, su expansión ha continuado hasta alcanzar prácticamente todas las comunidades y ciudades autónomas costeras, con la única excepción de Illes Balears, donde aún no existe un registro oficial, aunque ya se ha observado entre arribazones de Posidonia oceanica. En este sentido, ha indicado que en el mar Cantábrico está presente, al menos, desde 2023, cuando fue detectada en las inmediaciones de los principales puertos, como Bilbao y Santander.
Asimismo, ha explicado que su ciclo vital provoca, a partir de mayo y junio, un incremento masivo de propágulos y fragmentos que terminan acumulándose en playas, puertos y zonas costeras. Esta proliferación coincide con la temporada de mayor actividad pesquera y turística, generando importantes afecciones. Se trata de una especie exótica invasora que ejerce un impacto directo sobre la biodiversidad marina y los hábitats litorales.
El Ministerio ha señalado que actualmente, con el conocimiento científico disponible, no es posible plantear una erradicación generalizada de la especie, por lo que la respuesta pasa por la cooperación entre administraciones para contener su expansión y minimizar sus impactos ambientales, sociales y económicos. En este contexto, la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha desarrollado diferentes actuaciones en el ámbito de sus competencias en conservación y restauración de la biodiversidad marina.
En este sentido, ha destacado la creación, en septiembre de 2019, de un grupo de trabajo técnico con representación de las comunidades autónomas afectadas, que mantiene reuniones periódicas; la elaboración, con el apoyo científico de la Universidad de Málaga, del análisis de riesgo previo a la inclusión de la especie en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras (la incorporación se produjo en noviembre de 2020); el impulso para la inclusión de la especie en la lista de especies exóticas invasoras preocupantes para la Unión Europea, culminada en mayo de 2022.
Igualmente, el Ministestio ha apuntado en las actuaciones la aprobación, el 28 de julio de 2022, por la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente, de la Estrategia de control de Rugulopteryx okamurae, prevista en la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad; la financiación de proyectos de investigación destinados a mejorar el conocimiento de la especie y desarrollar medidas y experiencias demostrativas para su control; la elaboración, en junio de 2024, de una guía para facilitar a las comunidades autónomas la redacción de sus Planes de Gestión de Biomasa (PGB); y la emisión de autorizaciones excepcionales para el desarrollo de proyectos de investigación.
PLANES DE GESTIÓN DE BIOMASA
El Ministerio ha explicado que la estrategia de control establece que la utilización o valorización de la biomasa de Rugulopteryx okamurae solo podrá autorizarse cuando esta haya sido retirada de playas o de la línea de costa en el marco de un Plan de Gestión de Biomasa (PGB). La elaboración y aprobación de estos planes corresponde exclusivamente a las comunidades y ciudades autónomas.
En consecuencia, según ha señalado, mientras una comunidad autónoma no disponga de un PGB aprobado el Ministerio no puede emitir autorizaciones para proyectos de utilización o valorización de la biomasa del alga invasora, aunque sí puede autorizar proyectos de investigación.
En este sentido, ha indicado que hasta la fecha, Andalucía aprobó su Plan de Gestión de Biomasa el 21 de julio de 2025; Galicia hizo lo propio el 27 de noviembre de 2025, y Melilla aprobó su Plan de Gestión y Control el 23 de diciembre de 2025. Dos años después de la publicación de la guía elaborada por el Ministerio para facilitar la redacción de estos planes, no consta que otras comunidades afectadas por la expansión de la especie, como Cantabria, hayan culminado la elaboración y aprobación de esta herramienta imprescindible para avanzar en la gestión de la biomasa.
Sin la aprobación del PGB no es posible autorizar proyectos orientados a la utilización o valorización del alga, por lo que la respuesta frente a la especie permanece limitada en aquellos territorios que aún carecen de este instrumento, ha insistido el Ministerio, que ha añadido que la aprobación de un PGB abre la posibilidad de tramitar autorizaciones para proyectos de valorización con fines de aprovechamiento económico, pero no supone una autorización automática.
En este sentido, ha recordado que cada iniciativa debe ser evaluada individualmente conforme a criterios técnicos, ambientales y de seguridad, garantizando en todo momento la trazabilidad de la biomasa, su transporte, almacenamiento e inactivación completa. Por tanto, la valorización constituye una medida complementaria y siempre subordinada al objetivo prioritario de conservar el medio marino y reducir los impactos ocasionados por esta especie invasora, ha concluido.
