Morante de la Puebla, en la UCI tras una cornada en Sevilla con perforación rectal

El torero fue intervenido de urgencia tras sufrir una grave cornada en La Maestranza y permanece ingresado mientras los médicos vigilan posibles complicaciones · El parte médico confirma la perforación rectal y la afectación del aparato esfinteriano

21 de Abril de 2026
Morante de la Puebla, en la UCI tras una cornada en Sevilla con perforación rectal. Foto: Mundo Toro.

El diestro Morante de la Puebla permanece ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de un hospital de Sevilla tras sufrir una cornada muy grave durante su actuación en la Real Maestranza, un percance que ha generado gran preocupación en el mundo taurino.

La cogida se produjo cuando el cuarto toro de la tarde lo prendió con violencia, provocándole una herida de unos 10 centímetros de trayectoria en la zona del glúteo, con afectación interna. El torero tuvo que ser intervenido de urgencia en una operación que se prolongó durante más de dos horas.

El parte médico confirma la perforación rectal y la afectación del aparato esfinteriano, lo que eleva la gravedad del pronóstico y obliga a un seguimiento muy estrecho en los próximos días por el riesgo de infección.

Según ha informado Mundo Toro, el torero ha pasado la noche en la UCI y se encuentra estable dentro de la gravedad, consciente y tranquilo, aunque con molestias derivadas de la intervención. Las mismas fuentes apuntan a que el propio Morante afronta la situación con serenidad, asumiendo que “las cornadas son cosas que pasan” en su profesión.

Desde el equipo médico insisten en que la evolución será clave, especialmente durante las primeras 48-72 horas, consideradas críticas en este tipo de lesiones. Por el momento, el diestro no presenta fiebre, un dato positivo dentro de la cautela con la que se sigue su estado.

El percance ha obligado a suspender sus próximos compromisos y deja en el aire su presencia en varias citas importantes del calendario taurino. La cornada, además de su gravedad, ha reavivado el debate sobre los riesgos inherentes a la tauromaquia en plazas de máxima exigencia como Sevilla.

A la espera de nuevos partes médicos, el entorno del torero mantiene la prudencia mientras se confía en una evolución favorable que permita su recuperación progresiva.